CASTRO HLONGWANE, CARAVANAS, GATOS, GANSOS, PIE & BOCA Y ESTADÍSTICAS

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El VIH/Sida y la lucha por la humanización de los africanos

 

 

[N.d.t.: Trabajo en curso: Estos extractos se ampliarán a medida que la traducción se complete. El significado del título se aclarará al leer el documento. La versión original del documento del 2002 citaba al poeta irlandés W. B. Yeats cuando se refería a los sirvientes prósperos de la autoridad colonial llamándolos gansos. Los demás elementos del título aparecen en el documento. Todo lo que aparece en negrita es fiel a lo que los autores realzaron en el texto].

 

PRÓLOGO

“Quien desea filosofar primero de todo debe dudar de todas las cosas. No debe asumir ninguna postura en un debate antes de haber escuchado las opiniones diferentes, y de haber considerado y comparado las razones en pro y en contra. Nunca debe juzgar o aceptar una postura basándose en la evidencia de lo que ha oído hablar, la opinión de la mayoría, edad, méritos o prestigio del interlocutor correspondiente, si no que debe actuar de acuerdo a la convicción que brinda una doctrina orgánica que se ciñe a las cosas reales, y a una verdad que puede ser comprendida a la luz de la razón”.

Giordano Bruno, Trilogía latina de Frankfurt, 1591

 

“Todas las grandes verdades comienzan como blasfemias... Toda evolución en el pensamiento y conducta primero debe aparecer como herejía y mal comportamiento”.

George Bernard Shaw

 

...

 

“Y Marlow, sustituto de Conrad (en “El corazón de la oscuridad”), reflexiona sobre cómo “la conquista de la Tierra, lo que significa principalmente quitársela a aquellos que tienen una tez diferente o narices un poco más chatas que nosotros (los africanos) no es nada bueno cuando se lo estudia demasiado”.

(El fantasma del rey Leopoldo por Adam Hochschild, Editorial Houghton Mifflin Company, New York, 1998).

  

“Toda la raza humana ama un señor – es decir, ama admirar o ser apreciado por el posesor del Poder o la Visibilidad; y a veces los animales, nacidos para cosas mejores e ideales más elevados, descienden al nivel del hombre en este aspecto. En el Jardín de las Plantas vi a una gata que estaba tan orgullosa de ser amiga personal de un elefante que me avergoncé de ella”.

(¿La raza humana ama a un señor?, por Mark Twain, Abril de 1902; Mark Twain, Editorial The Library of America, 1976).

 

“La falta de “explosión” del Sida norteamericano en la población en general hizo que las autoridades buscaran el fenómeno en otro lugar. Los nuevos casos de Sida en los Estados Unidos comenzaron a disminuir antes de la introducción de la terapia ‘inhibidora de la proteasa’, y desde 1997 hasta 1998 disminuyeron de aproximadamente 60.000 a 48.000. Entre los casos de adolescentes diagnosticados en 1998, sólo 68 fueron clasificados como debidos a “contacto heterosexual”. Entre las mujeres, los diagnósticos de Sida disminuyeron de 13.000 en 1997 a 11.000 en 1998... Para poder mantener el alto gasto en Sida del gobierno de los Estados Unidos, la emergencia tenía que ser estimulada en otro lugar... por lo tanto se la llamó a África”.

(Inventando una epidemia, The American Spectator, 2000, por Tom Bethell, Editorial Washington).

 

“En términos monetarios, en primer lugar está la industria farmacéutica. Si ahora el Sida en África constituye una amenaza para la seguridad nacional, tal como el presidente Clinton declaró, el dinero norteamericano será destinado para el gasto en África en esos fármacos tan caros – que representan billones de dólares en ganancias potenciales. Si Washington no asigna fondos adecuados, se teme que las naciones africanas puedan adquirir genéricos, copias producidas en el extranjero de fármacos norteamericanos. También existe el establishment de la salud pública. Se pueden asignar más billones para pagar sueldos, oficinas, personal, viajes y largos informes. El presupuesto de la Organización Mundial de la Salud ascendió vertiginosamente junto con las estadísticas del Sida africano. Varios funcionarios de salud pública tienen buenas intenciones y ven los temores ante el Sida como el único modo de obtener dinero para ayudar a resolver la miseria que aflige buena parte de África. En los Estados Unidos, el dinero gubernamental para el Sida se está aumentando a lo largo y a lo ancho. Ahora el gasto federal supera los 10 billones de dólares y aumenta todos los años aunque disminuya la cantidad disponible en los cofres públicos”.

(“¿Existe una promoción exagerada del Sida en África? No se requiere el análisis del VIH, la definición de la enfermedad es diferente que en los Estados Unidos”, por Jon Basil Utley, Robert A. Taft, miembro del Instituto Ludwig von Mises, Estados Unidos, 30 de Abril de 2000).

“África no puede tomar una píldora para el Sida solamente”, New York Times (www.nytimes.com) (7/6/00) P. A27, Goldyn, Lawrence.

 

“Lawrence Goldyn, un medico que trata pacientes HIV-positivos, escribe en un editorial que el presidente sudafricano Thabo Mbeki frustró a los investigadores del Sida debido a su decisión de no promover el uso del fármaco AZT y por su consideración de que el VIH puede que no sea la causa del Sida. Sin embargo, a la luz de la pobre infraestructura del país, esas decisiones son racionales. A Sudáfrica le faltan recursos y productos farmacéuticos para tratar a su creciente población infectada por el VIH. Los cocktail de fármacos cuestan hasta 15.000 dólares por año, lo que es inasequible para la mayoría, y no están disponibles sin las estructuras sociales, económicas y medicas necesarias para administrar las terapias farmacológicas. Los tratamientos complicados para el VIH requieren cumplimiento total y estabilidad, y lograr que los sudafricanos sigan un programa farmacológico podría resultar imposible, si nos basamos en el fracaso de los tratamientos para la tuberculosis en el pasado. La transmisión del VIH a los recién nacidos también es un problema, pero en un país donde el amamantamiento es la única opción, el porcentaje de infección es del 30 por ciento en los niños nacidos de madres infectadas. La mejor solución es una vacuna contra el Sida, pero sin fondos para la investigación que den beneficios, esa posibilidad está a años de distancia. Mbeki tiene razón cuando dice que el modo occidental de luchar contra el Sida no se transferirá a África”.

Noticias actuales sobre tuberculosis, Semana del 10 de Julio de 2000, Centro Johns Hopkins para la investigación sobre tuberculosis.

 

“A medida que mi viaje a través de la selva farmacéutica continuaba (donde algunas personas fueron asesinadas, otras eliminadas con fármacos experimentales, y los gobiernos y universidades fueron corrompidos), llegué a darme cuenta de que, en comparación con la realidad, mi historia (contada en una novela), era tan insulsa como una postal de un lugar de veraneo”.

“El jardinero fiel”, por John le Carré. (Nota del autor), Coronet Books, Hodder and Stoughton, London, 2001.

 

“Y que no se crea más en estos desalmados que se dedican a un sinfín de actividades al mismo tiempo, ese andarse con rodeos con nosotros en un doble sentido; que mantiene la palabra de promesa en nuestro oído, y la rompe en nuestra esperanza”.

“Macbeth” por William Shakespeare.

  

“Oh, perdóname, pedazo de tierra sangrante,porque soy manso y gentil con esos carniceros!... Y el espíritu de César, extendiéndose para buscar venganza... En estos confines con una voz soberana Gritaremos ‘devastación’ y soltaremos a los perros de la guerra; Por consiguiente se sentirá el olor de esta acción vil sobre la Tierra Con hombres carroñeros  gruñendo que se los entierre”.

“Julio César” por William Shakespeare.

  

PREFACIO

Esta monografía trata la cuestión controvertida del VIH/Sida.

Acepta el hecho que la ciencia medica estableció esto como un hecho cierto, es decir, que el Sida representa una problema de salud importante al que toda la humanidad debe responder.

Se basa en la hipótesis que para entender esta cuestión de salud compleja acerca de la vida y de la muerte, es necesario estudiarla.

No acepta la afirmación que sólo los científicos y los médicos son capaces de entender esta afección médica. A pesar de estar escrita esencialmente por personas que no son científicos, trata de entender la lógica científica de la tesis acerca del VIH y Sida.

Acepta que existen varias cuestiones científicas sin respuesta acerca de la tesis del VIH/Sida y varias hipótesis acerca de esta cuestión que son presentadas falsamente como hechos.

Reconoce la realidad que existen varias personas e instituciones en todo el mundo que tienen intereses creados en la difusión de la tesis del VIH/Sida, porque tienen mucho que perder si se llega a demostrar que es falso cualquier elemento importante de esta tesis.

Acepta que éstas incluyen a las compañías farmacéuticas, que están comercializando fármacos antiretrovirales que sólo pueden ser vendidos, y por lo tanto generar ganancias, basándose en la aceptación universal de la afirmación según la cual el “VIH causa el Sida”.

También acepta que entre aquellos que comparten los intereses creados de esas compañías se hallan gobiernos e instituciones sanitarias oficiales, organizaciones intergubernamentales, institutos oficiales para la autorización y registro de fármacos, científicos y académicos, organizaciones de los medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales e individuos.

Reconoce que existen varias instituciones con buenas intenciones e individuos en nuestro país y en el resto del mundo quienes inocentemente aceptaron y propagaron las posturas presentadas por aquellos que comparten estos intereses creados.

Acepta que a éstos se les debe exponer la verdad, pues estamos convencidos que sus conciencias les permitirán ponerse del lado de la verdad contra la falsedad, siempre que se les haya dicho la verdad.

También acepta que la tesis del VIH/Sida tal como afectó y afecta a los africanos y a la gente de color en general, también está configurada por creencias y conceptos racistas de los blancos acerca de los africanos y gente de color, que están profundamente afianzados y datan de siglos. Al mismo tiempo, esta tesis, que está basada en estas creencias y conceptos racistas, contribuye enormemente al afianzamiento y popularización adicional del racismo.

Además reconoce el hecho que, guiados por el miedo a su destrucción como pueblo debido a una plaga supuestamente imparable, a los africanos y a la misma gente de color se les persuadió de sumarse y apoyar una campaña cuyo resultado es el afianzamiento adicional de su deshumanización.

En este contexto, reconoce el hecho que en nuestro país la hipótesis tácita acerca de todo lo que tiene que ver con el VIH/Sida es que, como toda así llamada “epidemia”, el VIH y el Sida son problemas que se manifiestan casi exclusivamente en la población de color.

Reconoce el hecho que para que toda la verdad se saque a la luz, y nada más que la verdad, se tendrá que librar una batalla difícil para superar la resistencia empecinada de aquellos que tienen intereses creados en perpetuar y afianzar las propuestas del VIH y Sida actualmente predominantes.

También reconoce el hecho aterrador y peligroso que algunos de aquellos que comparten estos intereses creados están listos y desean hacer todo lo que está a su alcance para asegurarse de imponer su punto de vista globalmente. Esto incluye el uso de cualquier medio y medida en absoluto, sin controles que los bloqueen, para destruir y eliminar a todos aquellos que se les opongan.

Por lo tanto advierte que aquellos que abren sus mentes a lo que contiene este documento en su totalidad deberían entender que se exponen a sí mismos a varios riesgos y peligros que pueden representar una amenaza para sus carreras, futuro y vidas.

La monografía acepta que nuestro pueblo, y otros pueblos en otros lugares de África y del resto del mundo, enfrentan un problema grave de Sida.

Acepta la determinación que Sida son las siglas del síndrome de inmunodeficiencia adquirido.

Acepta que el síndrome es un conjunto de enfermedades. Continúa con la hipótesis que el conjunto de enfermedades que generalmente se las describe como pertenecientes al síndrome del Sida tienen causas conocidas.

Rechaza por ilógica la propuesta que el Sida es una enfermedad única causada por un virus único, el VIH.

En otras palabras, acepta que el Sida o es un síndrome o una enfermedad, pero no puede ser ambas cosas a la vez. Su sigla lo describe con propiedad como un síndrome. Por esta razón, no se lo describe como Eida (Enfermedad de inmunodeficiencia adquirida).

Acepta que una parte esencial del Sida está constituida por la deficiencia inmunitaria. Esto representa el id del Sida.

Acepta que esta deficiencia inmunitaria puede ser adquirida, más que heredada genéticamente, explicando el a del Sida.

Afirma que existen varias afecciones que causan inmunodeficiencia adquirida, inclusive la desnutrición y las enfermedades.

Acepta que todas las sociedades tienen la responsabilidad de intervenir correctamente, y tan temprano y enérgicamente como les sea posible, para proteger el sistema inmunitario de sus ciudadanos.

Por lo tanto arguye que, en nuestra situación, se deben llevar a cabo varias y diferentes intervenciones para proteger y reforzar el sistema inmunitario de nuestro pueblo.

Acepta que éstas comprenden atención a la nutrición y erradicación de las enfermedades de la pobreza que afligen a millones de nuestros paisanos.

Acepta que, si es posible, se debería desarrollar una vacuna para reforzar el sistema inmunitario humano para disminuir la posibilidad de contraer la deficiencia.

Acepta que el VIH puede ser una de las causas de esta deficiencia inmunitaria, pero que no puede ser la única causa.

Acepta la propuesta que los análisis que existen en la actualidad, empleados para controlar la presencia o ausencia del VIH, dan un resultado “positivo” frente a una variedad de afecciones medicas.

Por consiguiente, acepta la afirmación que esos análisis no determinan la presencia o ausencia del VIH en el cuerpo humano.

Acepta la propuesta que esos análisis detectan la presencia de anticuerpos producidos por el sistema inmunitario para combatir afecciones del cuerpo humano que el sistema inmunitario identifica como amenazas para la salud.

Rechaza por infundada y por servir a sus propios intereses la afirmación que millones de nuestros paisanos son VIH-positivos, señalando que son portadores de un virus asesino llamado VIH.

Por lo tanto rechaza la condena que se inflige a la gente, es decir, a una muerte lenta, basándose en el hecho que están infectados por el VIH, una afección que no puede ser revertida.

Acepta la propuesta que los fármacos antiretrovirales no pueden ni curar el Sida ni tampoco destruir al virus IH.

Por lo tanto rechaza la insinuación que el reto del Sida en nuestro país puede ser resuelto solamente recurriendo a los fármacos antiretrovirales.

Rechaza la afirmación según la cual, entre las naciones, tenemos la incidencia más alta de infección por VIH y muertes por Sida, causadas por la inmoralidad sexual de nuestra gente.

Rechaza la afirmación que el Sida es la única y mayor causa de muerte en nuestro país.

Sostiene que debemos entender debidamente y de manera integral el lastre de enfermedad y muerte en nuestro país, y asegurarnos de que seguimos políticas de salud y de otro tipo adecuadas para enfrentar este peso, incluso respecto a los tratamientos.

Acepta que la búsqueda del objetivo de salud para todos debe continuar siendo uno de de los objetivos principales de nuestro gobierno y de nuestra sociedad.

Arguye que mientras que aquellos que tienen intereses comerciales y políticos en la promoción de fármacos antiretrovirales, y que ofendiendo a nuestra gente, persiguen un programa que se propone minimizar y negar las causas reales de la enfermedad y muerte en nuestro país, nosotros tenemos la responsabilidad de entender estas causas reales de enfermedad y muerte.

Rechaza el argumento a favor de “romper el silencio” acerca del Sida imponiendo el silencio acerca de las graves enfermedades de la pobreza.

Se opone a la medicalizacion de la pobreza.

Sostiene que tendría que adoptarse un enfoque versátil para tratar todas las enfermedades que afectan a nuestro pueblo, independientemente de su “status de VIH”.

Se basa en la propuesta que cada uno de nuestros ciudadanos tiene la responsabilidad de tomar todas las medidas necesarias para proteger su salud.

Rechaza por ser fundamentalmente incorrecta y antidemocrática la tentativa de transferir al Estado la responsabilidad de cuidarse a sí mismo, que busca transformar al Estado en un aparato omnipotente que incluso debe patrullar las actividades sexuales de cada individuo sudafricano.

Afirma que es importante que el gobierno y la sociedad en su totalidad se aseguren que el ciudadano tenga toda la información necesaria para que sea capaz de cumplir con la responsabilidad de comportarse de una manera responsable.

La monografía acepta la responsabilidad del Estado de hacer todo lo que está a su alcance para brindar asistencia sanitaria adecuada y asequible a todos nuestros ciudadanos. Esto debe incluir el tratamiento de las así llamadas enfermedades oportunistas, incluso la tuberculosis y las enfermedades de transmisión sexual.

Sostiene, para ser fieles a la verdad, el rechazo de parte del gobierno y del pueblo de sucumbir a presiones que se orientan a servir a ciertos intereses comerciales y políticos a expensas de la salud de nuestra gente.

Rechaza la afirmación según la cual, nosotros, la gente de color, somos propensos a la violación y abuso de las mujeres y de que conservamos un sistema de valores que pertenece al mundo de los animales salvajes, y que esto explica la aparente “incidencia alta” de la “infección del VIH” en nuestro país.

Impone a todo nuestro pueblo que piense por sí mismo, y rechace ser intimidado o aterrorizado por aquellos que tienen voces poderosas y que están apoyados por la riqueza fabulosa que no tenemos, porque somos pobres.

Reconoce que el esfuerzo que hicimos para escribir esta monografía sólo será significativo en la medida en que nosotros, como africanos, tengamos coraje, integridad y confianza en nosotros mismos para pensar y actuar independientemente y correctamente, en nuestro propio interés.

Acepta que nuestro pueblo es valiente, de principios y desenvuelto, y que ha demostrado estas cualidades durante muchos siglos.

La monografía se basa en el reconocimiento del hecho de que la cuestión del VIH y Sida es tanto científica-medica como profundamente política.

Reconoce que en realidad, debido a la preocupación histórica por desarrollar políticas centradas en la gente, el movimiento progresista global se permitió a sí mismo aceptar propuestas acerca del VIH y Sida que esencialmente fueron presentadas por la industria farmacéutica, que fundamentalmente cuestionan la validez de un enfoque medico, sociológico y económico global ante el reto de la salud individual y pública.

Acepta la propuesta que a pesar de la realidad que nuestro mundo está conducido por un sistema de valores basado en el beneficio económico y la recompensa material individual, la noción de solidaridad humana continúa siendo un precepto válido que guía el comportamiento humano.

La monografía busca presentar el modo de lograr una mejor salud para todo nuestro pueblo y también recuperar nuestra dignidad como gente de color y seres humanos. Esto es fundamental para nuestra propia existencia como movimiento y pueblo, y por lo tanto no consiente ningún compromiso.

Acepta que la lucha para entender y responder a los fenómenos del VIH y Sida es muy difícil y se prolongará, porque desafía tanto al capital como a la dominación de toda la humanidad por medio del poder político, económico y de “aplicación de la ley” concentrado que se encuentra en el ápice del proceso de globalización contemporáneo.

Respalda la afirmación que configuró todas las luchas de liberación anti- coloniales en África, que la lucha continúa y la victoria es segura.

 

Se afirma que los descubrimientos científicos sobre el VIH y el Sida fueron proclamados hace dos décadas, pero al momento de dicha proclamación, la ciencia del Sida quedó paralizada. Se la inmovilizó en ese momento específico como monumento incuestionable e inmutable al pensamiento científico.

Por consiguiente, no es admisible ninguna investigación científica más en esta cuestión.

Un conocimiento científico semejante tal como fue posible que existiera hace dos décadas debe ser apoyado por todo el mundo, incluso por los científicos, como parte de un dogma religioso. Por consiguiente, para establecer sus credenciales, todo el mundo debe responder esta pregunta que parece sacada de una balada – ¡crees que el VIH causa el Sida! ¡Por lo tanto la creencia en una cuestión científica, y no la evidencia científica, es la que se transforma en criterio de verdad!

... En este sentido, ¡Todos nosotros estamos obligados a corear que el VIH=Sida=Muerte! Estamos obligados a acatar exclusivamente la fe que a nuestros sistemas inmunitarios los destruye únicamente y exclusivamente el Virus IH. Debemos repetir el catecismo que la enfermedad y muerte nuestra son causadas primariamente por un Virus IH transmitido por vía heterosexual. Luego nuestro gobierno debe asegurarse de poner a disposición fármacos antiretrovirales en todo el sistema de salud pública.

Pero primero de todo, debemos repetir al unísono – ¡el VIH causa el Sida que causa la Muerte!

Por lo tanto, según este argumento, las dos respuestas principales y decisivas que forzosamente se abren para nosotros, para poder responder a las cuestiones relativas a la sanidad en África, son el uso de profilácticos y el consumo de antiretrovirales. Todo lo demás que nos causa problemas de salud y muerte, según lo que el aparato omnipotente sostiene, es de importancia secundaria.

Sin embargo, el rechazo del argumento del aparato omnipotente – de que no existe un Virus IH africano concreto, sino más bien el azote de la pobreza y subdesarrollo – significa que existen más preguntas que requieren respuestas.

Por lo tanto, una de estas preguntas concierne la constitución de nuestro Virus IH único. ¿Cómo está compuesto? ¿Cómo se comporta? ¿Cuáles son sus diversas formas mutantes?

Los científicos dicen que para que ellos puedan responder estas preguntas, primero que nada necesitan aislar al Virus. Dicen que el método probado y examinado para hacerlo es mediante el empleo de un microscopio electrónico que es capaz de ampliar el tamaño de este retrovirus diminuto hasta 300.000 veces. Luego serían capaces de fotografiarlo y de analizarlo y por consiguiente de responder las preguntas que han sido planteadas.

En nuestro país existen varios microscopios electrónicos de este tipo. ¡Las cuestiones que se plantean son si el Virus ha sido aislado y analizado empleando esos microscopios, y si existen las fotografías consiguientes!

Dado el número de personas que se considera que han muerto de VIH/Sida, se debe preguntar: ¿Ha sido aislado el Virus IH durante el examen médico y el post mortem para poder establecer que la causa principal de la enfermedad y muerte es debida a la infección por el VIH?

La realidad es que no ha sido dado este primer paso aparentemente crítico que nos permitiría conocer la naturaleza de la criatura que estamos tratando.

Aunque parezca extraño, dado lo que nuestros amigos nos dicen todos los días acerca del Virus, nadie lo ha visto, ni tampoco nuestros amigos. Nadie conoce su aspecto. Nadie sabe cómo se comporta. Todos actúan basándose en una serie de hipótesis acerca del Virus, que se suponen que son hechos y que supuestamente están autenticadas por la “evidencia clínica”.

Aquellos que se han imbuido en la fe de que millones de nosotros estamos infectados por un Virus IH mortal, no creerán en la afirmación de que no se ha llevado a cabo la tarea de aislar nuestro único Virus IH. El aparato omnipotente gritará fuerte que decir esta verdad constituye el meollo de la no conformidad criminal que debe ser denunciada y reprimida por todos los medios y a cualquier costo.

Más que perpetuar nuestra represión auto infligida, es hora que exijamos que se lleve a cabo la tarea científica necesaria para aislar y analizar el Virus al que se lo considera tan mortal.

... La edición del 16 y 17 de Mayo de 2004 del periódico británico “The Business”, publicó un articulo escrito por Neville Hodgkinson titulado “Diagnóstico del VIH: un caso absurdo de razonamiento circular”, que entre otras cosas decía:

“Ya en 1986 el Dr. Thomas Zuck, un científico que trabajaba en la Agencia de Alimentos y Fármacos norteamericana (FDA), advirtió que los primeros tests, que empleaban una tecnología denominada ELISA, estaban destinados a someter las donaciones de sangre a una revisión - no a someter a una revisión médica a las personas a riesgo de Sida. Zuck admitió que el uso se había generalizado más allá de la intención original pero en la conferencia de la Organización Mundial de la Salud dijo que  “simplemente no era práctico” interrumpirla.

... ¿Qué es lo que los tests del VIH analizan?

Cuando nuestro propio personal sanitario dice que ha analizado a la gente para detectar el VIH, ¿Qué quieren decir?

Cuando dicen que una persona es VIH-positiva, ¿han descartado todas las otras condiciones, además del VIH, que podrían determinar falsamente que una persona dé positiva al test del VIH?

Si es así, ¿Cómo lo han hecho?

¿Cómo llegan a la cifra que proclaman con regularidad, segun la cual millones de personas son VIH-positivas?

¿Por qué pasan por alto la pobreza y los diversos problemas de salud que ésta provoca, no mencionándola como una de las causas más obvias de deficiencia inmunitaria?

Sin duda, ¡Es obvio que para que ellos traten adecuadamente a cualquier persona que da positiva al VIH, necesitan conocer la situación médica o de salud exacta contra la cual el sistema inmunitario produce anticuerpos!

¡Es así incluso en el caso de los científicos veterinarios que tienen que tratar el ganado!

¡Lo decimos porque exactamente el mismo sistema genérico (el test ELISA) que se emplea para “analizar con el fin de detectar el VIH” en los seres humanos, también se lo utiliza para analizar la enfermedad denominada del pie y boca en el ganado! Cuando fue empleado en este país para analizar nuestras manadas de bovinos con el fin de detectar esta enfermedad, ya que supuestamente había sido desarrollado para analizar el virus específico que causa la enfermedad del pie y boca, se informó que muchos de nuestros rebaños “habían dado un resultado positivo a la enfermedad del pie y boca”.

Sin embargo, la tarea clínica adicional que llevaron a cabo científicos sudafricanos y británicos demostró en modo concluyente que todos esos eran falsos positivos. ¡En realidad ninguno de los rebaños analizados y que dieron “positivo”, sufrían de la enfermedad del pie y boca!

Aparte de la confirmación del hecho, bien conocido por los científicos, de que este método produce “falsos positivos”, el asunto crítico es que algunos científicos han señalado que estos tests no han sido desarrollados específicamente para detectar la presencia de un virus específico en el organismo humano, el VIH. Por consiguiente, afirman que no hacen una cosa de este tipo, de la misma manera que, en este caso, detectaron un virus del pie y boca que no existía.

Fue por estas razones que la comisión presidencial que reunió a científicos expertos en Sida decidió buscar la respuesta a la pregunta -¿Qué es lo que analizan los tests del VIH?

... ¿Qué es lo que ha hecho que muchas enfermedades muy conocidas pasasen de ser enfermedades curables muy conocidas a ser una enfermedad poco conocida e incurable, llamada Sida?

Mirko Gmek, médico clínico francés e historiador de la medicina, trató de explicar el misterio en su libro “Historia del Sida” publicado en 1990, de esta manera:

... “En el pasado, una enfermedad era definida o por sus síntomas clínicos o por sus lesiones patológicas, que son cambios morfológicos en órganos, tejidos o células. El Sida no se caracteriza por nada de este tipo, ni por síntomas clínicos ni por lesiones observables a través de los viejos medios. No es una enfermedad en el sentido que se le daba al término antes del siglo veinte. Los individuos afectados por el VIH sufren y mueren con los signos y lesiones que son típicas de otras enfermedades. Tan sólo hace veinte años, estas afecciones oportunistas eran la única realidad que los médicos clínicos podían observar y conceptualizar”.

Robert S. Root-Bernstein, profesor de fisiología norteamericano, escribió:

“No existen criterios que estén incluidos en ninguna definición de Sida que permitan que una persona combata el Sida o que se cure del mismo. Una vez que un individuo es diagnosticado, luego él o ella tendrán Sida para siempre, a pesar de que la muerte deriva de una enfermedad no asociada al Sida (por ejemplo, enfermedad coronaria o diabetes). Esta es otra razón por la que la definición de Sida es una novedad en el campo médico. Un individuo tiene neumonía siempre y cuando él o ella es sintomático y el germen que causa la enfermedad está presente. Si se destruye el germen y se erradican los síntomas clínicos, el individuo estará curado, a pesar del hecho de que el anticuerpo al germen y la cicatriz en  los pulmones pueden llegar a persistir toda la vida... No existe un criterio semejante para el Sida, a pesar del hecho de que algunos pacientes con Sida aun están vivos doce años después del diagnóstico de sarcoma de Kaposi, neumonía causada por el pneumocystis, y otras enfermedades oportunistas”.

... Actualmente no existen tests autorizados por ninguna autoridad (incluída la FDA) que puedan ser empleados para diagnosticar la infección por el VIH. Esto está aclarado en las instrucciones de todos los tests de anticuerpos al VIH, incluso en el que tengo adelante mío en este momento y que dice:

“El test para detectar la existencia de anticuerpos al virus asociado al Sida no constituye un diagnóstico de Sida y de enfermedades semejantes al Sida. Los tests negativos no excluyen la posibilidad de contacto o infección por el virus asociado al Sida. Los tests positivos no demuestran la condición de enfermo de Sida o de pre Sida, ni tampoco de que se desarrollarán estas enfermedades”.

... Dado que aquí estamos tratando tanto con ciencia como con hechos, no podemos permitir que la verdad sea derrotada por las percepciones, fe y miedo del aparato omnipotente.

En esta situación, tenemos que aceptar que la búsqueda de la verdad será denunciada y castigada por el aparato omnipotente considerándola como una no conformidad inaceptable.

... Las “pruebas científicas” que se aducen para convencernos acerca de las varias facetas de la cuestión del VIH/Sida se apoyan en bases muy poco convincentes. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de nuestra gente y el resto del mundo, incluso nuestro continente, creen que esas “pruebas” son efectivamente pruebas científicas.

... Richard y Rosalind Chirimuuta concluyen su libro [“Sida, África y Racismo”, publicado en 1989] con las palabras:

“Hemos demostrado cómo el racismo ha dirigido el sentido de la investigación sobre Sida; es más, el problema no es simplemente los prejuicios subjetivos de investigadores de Sida a nivel individual, sino una visión del mundo racista que coincide con el propio interés material de las instituciones de investigación y de los gobiernos occidentales que las financian. Existe la ilusión de que la ciencia es objetiva, de que los científicos buscan la verdad independientemente de las presiones externas. En realidad la única ciencia que existe es la ciencia que se lleva a cabo, y donde quien paga lleva la batuta”.

... Últimamente, lo que precede a todo lo que hemos dicho acerca del racismo y Sida y que fue relatado más arriba, fue el hecho ilustrado en un desagradable incidente racista que tuvo lugar en el parking para caravanas cerca de Port Edward en el sud de KwaZulu-Natal a fines de Diciembre de 2001.

Un grupo de estudiantes blancos decidieron organizar una fiesta de fin de año en este parking para caravanas. Entre ellos se encontraba un joven negro, Castro Hlongwane, de 17 años, compañero de clase.

Debido a que es negro, los dueños del parking le ordenaron que se fuera, a pesar del hecho de que su reserva había sido hecha adecuadamente, junto con sus amigos blancos. Amy Godfrey, una de los testigos de este incidente, dijo: “Nunca había visto en mi vida un racismo tan evidente”.

Es relevante para nuestra historia notar lo que el Sunday Times del 6 de Enero de 2002 informó:

“Ryan Templar, de 18 años, compañero de clase, dijo que Theresa Smit (la dueña del camping) le dijo que Hlongwane tenía Sida y que iba a violar a otras acampantes”.

Theresa Smit, una persona poco sofisticada, expresó abiertamente la convicción y creencia que sostienen muchas otras Theresas Smits, pero que nunca expresarían en público, porque son profesionales maduras en el campo de los engaños de las personas sofisticadas.

Sin embargo, hacen todo lo que pueden para exigir la implementación de políticas y programas basados en la convicción y la creencia de que, a causa de que es negro, ¡“Hlongwane tiene Sida y violará a otras acampantes”!

(Nota: el incidente de Hlongwane y la enfermedad del pie y boca nos han proporcionado el título de esta disertación).

En la entrevista que Rebecca Culshaw brindó a la “Zenger’s Newsmagazine” norteamericana, “explica cómo es realmente fundamentalmente ilógica la hipótesis del VIH/sida y cómo los biólogos en concreto han quebrado las normas de la ciencia para mantener la creencia falsa de que el VIH causa el Sida”.

... “A la gente no se le da absolutamente ninguna esperanza. No existe ninguna otra enfermedad que me venga a la mente en donde a la gente no se le dé ninguna esperanza.

...”Sé que otras personas han dicho esto antes, pero es como un culto a la muerte. Uno nunca puede esperar mejorarse. No puedes nunca esperar recuperarte, y si te infectas con esta cosa que podría ser un virus, luego nunca puedes quitarlo. Es posible que al principio, hasta cierto punto, esta idea haya modificado un poco el comportamiento de la gente, pero en última instancia es una profecía auto cumplida, porque si piensas que estás condenado, es muy posible que te enfermes, aunque tu cuerpo esté perfectamente bien...

...”Entiendo que la medicina y biología no son tan rigurosas como las matemáticas, y podría haber un poco más de espacio para moverse cuando llega el momento de demostrar cosas, pero parece que aparecieron con esta teoría, y cuando no se ajustó a las observaciones, no era la teoría la que estaba equivocada, sino que lo eran las observaciones. Eso es contra natura. Ese no el modo con el cual la ciencia debería trabajar...”

... Él [Parkhurst] no mencionó que algunos de nosotros, siendo de países pobres, entendimos que cuanto más dramáticos son los informes sobre la incidencia y prevalencia del VIH y Sida en nuestros países, más dólares atraeremos provenientes de donantes extranjeros para ayudarnos a tratar de resolver nuestros problemas. Hemos llegado a entender que si informamos que estamos muriendo de malaria y cólera y otras enfermedades de la pobreza, los dólares no llegarán.

También sabemos que si decimos que la falta de alimento y buena nutrición, de agua limpia y servicios sanitarios, de acceso a las más elementales instalaciones sanitarias y drogas y fármacos básicos, y de trabajos para ganarse un sueldo aceptable, son las cosas que nos están matando a millones de nosotros, a los ricos les será difícil incluso olvidar la deuda que les debemos, que debemos pagar con dólares que no tenemos.

En 2006, el sitio “Liam’s World” enlistaba un artículo titulado “África, Malthus y Eugenésica”, donde el autor escribió:

“Se nos dice que África tiene un problema de Sida. Solía pensar que era así, pero después de una investigación y debate copiosos, estoy algo más que bastante convencido que África tiene una serie de problemas graves que han sido agrupados y a los que se les dio el nombre comercial de ‘Sida’.

“El año pasado hablé con un epidemiólogo especialista en seguridad hídrica, que recién regresaba de Uganda. Me mostró sus fotografías de las casuchas de hojalata, levantadas en los montículos turbios formados por las pilas de basura y en las cunetas del desagüe, y niños jugando en la basura. Le pregunté, ¿Dónde esta el agua limpia? Ella dijo que eso era un problema. Le pregunté, ¿Cómo puedes decir que la diarrea, cólera, tuberculosis, malaria y sepsis y todo el resto de lo que sucede, proviene del Sida?

“Ella dijo que ése era el problema y añadió, con una cierta frustración, ‘Pero aquí no se puede obtener ningún subsidio para hacer nada, a menos que el título del proyecto lleve las palabras “VIH/Sida’”.

... Por consiguiente, ellos, los investigadores, y nosotros, los sujetos de su investigación, nos juntamos como una conspiración de mendigos, que no tienen otra opción que la de presentar semejantes “verdades” dado que abrirán la billetera de aquellos que tienen un exceso de dólares, y el poder de decirnos lo que debemos pensar y decir, incluso acerca de nosotros.

En el texto principal de “Eros & civilización”, Marcuse cita a Sigmund Freud, que según él escribió lo siguiente durante y acerca la primera guerra mundial:

“Piensa en la brutalidad, crueldad y mendacidad descomunales que ahora se permite que se extienda en el mundo civilizado. ¿Crees realmente que un puñado de cazadores de puestos y corruptores de hombres sin escrúpulos habrían conseguido dejar suelto todo este mal latente, si sus millones de seguidores no hubiesen sido también ellos culpables?” (Sigmund Freud, “Introducción general al psicoanálisis, Nueva York, 1943)”.

... Tanto si se trata de gatos como de gansos, para quienes los engordan les sirven para obtener un objetivo, que es el de medicalizar la pobreza y el subdesarrollo. Por consiguiente los problemas que requieren un determinado esfuerzo global para terminar con la pobreza y el subdesarrollo africano son presentados, con la aquiescencia africana, como problemas que pueden ser resueltos con profilácticos y fármacos.

Dado un periodo de agitación pública sostenida, las sociedades opulentas, es decir, los amigos de los africanos, pueden afrontar el costo de estos últimos. Afortunadamente para ellos, eso los liberaría de la responsabilidad de encontrar recursos inconcebiblemente mayores que se requieren para afrontar el primero.

Una vez que se hace esto, nosotros, por nuestra parte, no tendríamos ninguna base para exhortar a los ricos para que actúen solidariamente junto con nosotros. Después de todo, habríamos sido rescatados de una catástrofe y cataclismo peor que nuestra pobreza y subdesarrollo – ¡La epidemia del VIH/Sida!

... También presentó el argumento extraordinario que nuestros líderes políticos en el gobierno no deberían hacer comentarios sobre cuestiones científicas. En realidad pide lo siguiente: ¡Dejad la ciencia a los científicos!

¡Si nuestro gobierno diera atención a este argumento absurdo, entonces debería ceder el ejercicio de la función de gobierno a los especialistas!

... ¿Pero cual es el modo mejor de responder a Mbeki, e incluso a cualquiera que no sea experto y que aprueba posturas científicas contrarias? El problema que pasa por alto un punto importante es plantear la cuestión en forma desdeñosa diciendo “¿Por qué esa gente ignorante acepta sólo el saber convencional apoyado por la mayoría de los expertos?”...

Nuestro gobierno, conciente de la necesidad de acceder al mejor asesoramiento científico disponible acerca de la cuestión de suma importancia del VIH/Sida, pero sin abandonar su responsabilidad de gobernar, constituyó de hecho una comisión científica internacional presidencial sobre Sida, para que ayude a proporcionar respuestas a las preguntas planteadas en este documento.

La comisión publicó un informe provisional, que incluye las decisiones que tomó para tratar de responder científicamente a las preguntas planteadas en esta monografía. Pero a causa de que los científicos que componen esta comisión decidieron comportarse como científicos, el aparato omnipotente decidió ocuparse del informe provisional considerándolo como parte de la no conformidad que se comprometió a castigar.

A causa de que no puede denunciar a los científicos por comportarse como científicos, decidió matar y enterrar el informe provisional mediante el silencio. En este caso, aplicó el principio que conoce bien – ¡Si no se lo conoce, no existe!

Precisamente el hecho no conocido, aunque conocido, es que, al contrario de lo que a nuestro gobierno se le acusa de no hacer, éste de hecho se dirigió a la intelectualidad de la ciencia cuya tarea es investigar, y le pidió que investigara y que asesorara al gobierno, en su calidad de científicos.

Pero el aparato omnipotente tiene intención de que este hecho conocido no llegue a ser conocido. Por consiguiente su campaña logrará presentar a nuestro gobierno como una manada de imbéciles, como si se tratara de una manada de monos resuelta a molestar a un mundo establecido y confortable de creencia y práctica eclesiástica. Cree que, a menos que se la detenga, la tropa simiesca de payasos africanos prosperarán y se volverán gordos e importantes, dándose un festín de ignorancia peligrosa.

... La edición numero 4, volumen 1, del periódico “ANC Today”, contenía un artículo sobre algunas de estas cuestiones [sin respuesta acerca del VIH/Sida], que decía:

“El New York Times contenía un artículo...titulado “Las cuestiones que persisten sobre el Sida”... escrito por el Dr. Lawrence K. Altman, del New York Times. Fue publicado el 30 de Enero de 2001.

“Entre otras cosas, el Dr. Altman plantea las siguientes preguntas:

“Los fármacos contra el VIH suprimen la replicación del virus, lo cual debería dar a los elementos del sistema inmunitario que funcionan la oportunidad de eliminar al virus restante, pero ello no sucede. ‘Por lo tanto, hay algo extraño en esto que no llegamos a entender’, dijo el Dr. Fauci” (director del Instituto nacional norteamericano de alergia y enfermedades infecciosas).

... Thabo Mbeki, nuestro presidente, proporcionó el mejor resumen de sus opiniones acerca de la controversia sobre el VIH y Sida en su “Carta del Presidente” publicada en la edición numero 14, volumen 2, del periódico en línea del ANC , llamado “ANC Today”, y que llevaba por título “Salud, dignidad humana y socios para la reducción de la pobreza”... donde escribió:

... “Existe una tentativa agresiva resuelta a esconder la verdad acerca de la relación directa e inmediata entre pobreza y salud. Se dedican enormes recursos para lograr este objetivo. En nuestro países no existe prácticamente ningún debate acerca de las enfermedades de la pobreza que con regularidad cobran las vidas de cientos de miles de nuestros compatriotas”.

... “A causa de que se siguen programas específicos, a pesar de las cuestiones relacionadas con la sanidad que deben enfrentar la mayoría de nuestro pueblo, que da la casualidad de que son negros, en nuestro país existe una tentativa estudiada y mantenida de esconder la verdad acerca de las enfermedades de la pobreza.

“Si permitimos que estos programas y falsedades constituyan la base de nuestras políticas y programas sanitarios, nos condenaremos a nosotros mismos a un deterioro adicional y criminal del estado de salud de la mayoría de nuestro pueblo. No podemos ni tampoco seguiremos este camino desastroso. Al mismo tiempo que somos víctimas, entendemos completamente el legado de un racismo de siglos y que es aún actual en nuestra sociedad y en nosotros mismos.

“No lograrán intimidarnos, aterrorizarnos, aporrearnos, manipularnos, espantarnos, o forzarnos a adoptar políticas y programas que se opongan a la salud de nuestra gente en ningún otro modo. El hecho de que seamos pobres y negros no significa que no podamos pensar por nosotros mismos y determinar lo que es bueno para nosotros. Ni tampoco significa que estamos disponibles para que se nos compre, a cualquier precio que sea”.

... Pero con el pasar del tiempo, aunque parezca extraño, estuvimos expuestos a la realidad embarazosa y extraña de que los mismos representantes del socialismo y de la “izquierda” se ponen del lado de las fuerzas reaccionarias en un frente unido contra nuestro gobierno en la cuestión del VIH y Sida, actuando junto con el capital y sus representantes políticos en una ofensiva común para obligar al estado democrático a implementar un programa del VIH y Sida basado en el rechazo de las propuestas científicas que hemos tratado de explicar en esta monografía.

En este caso, las fuerzas del socialismo y las reaccionarias se combinaron esencialmente para fomentar la prescripción indiscriminada de los antiretrovirales especialmente a la gente negra de la clase trabajadora. ¡Naturalmente, las compañías farmacéuticas se habrán puesto extremadamente contentas de que, desde luego en nuestro país, la historia produjo el resultado extraordinario de que el capital, “la izquierda” y “la derecha” se juntaron en un frente amplio, unidas por la determinación común de oponerse y combatir a uno de los gobiernos más progresistas del mundo contemporáneo!

... En un artículo reciente de R. F. Price publicado por el periódico “Socialismo y democracia” que se titula “La controversia del VIH/Sida y la ciencia del capitalismo”, el autor escribió:

... “El mito de la ciencia es que se trata de una institución que fomenta el debate libre y el intercambio de ideas. En el caso del VIH/Sida, como sucede en otros ejemplos del capitalismo moderno, la realidad es muy diferente.

... “Tal como mencioné antes, los de la izquierda aceptaron la ciencia del establishment e incluso participaron en los insultos a aquellos científicos que lo han criticado. En el caso de los marxistas, ¿Podría deberse a que eludieron durante mucho tiempo dar atención seria a la filosofía de la dialéctica, y específicamente al concepto de niveles de integración?

...Teniendo en cuenta que los niveles integrativos en el caso del VIH/Sida exigirían un examen de la ciencia y medicina como también de las cuestiones sociales acerca de la organización comunitaria y el otorgamiento de poderes, y las tensiones en el servicio sanitario. Rechazar los niveles científico-médicos, como ha hecho la izquierda, es quitar poder a lo social.

... “Los socialistas necesitan estudiar toda la historia, del fenómeno del VIH/Sida en todos sus aspectos, en caso de que aprendamos las lecciones que nos puede enseñar, para la salud de la gente y al mismo tiempo para vencer al capitalismo mismo”.

David Baronov [autor del artículo “Gobierno colonial, Sida y control social en Puerto Rico, que fue lo que dio pie a Price para escribir su artículo] respondió a esta crítica y entre otras cosas dijo:

... “Es precisamente la posición social de los funcionarios de salud pública, dentro de la producción y distribución de la ciencia medica, lo que les permite determinar el conocimiento medico (como por ejemplo definir al Sida o vincular el VIH al Sida). Tal como lo indica Price, mientras se mantenga la naturaleza inherentemente opresiva de esta situación, que se aplica a cualquier sociedad capitalista, las consecuencias pueden ser especialmente graves para las sociedades coloniales, tal como intento exponerlo. De hecho, apelando a la dialéctica, ésta es precisamente la contradicción social que disminuye el potencial para organizar la acción colectiva...”.

... Marcia Angell escribió un artículo titulado “La verdad acerca de las compañías farmacéuticas”, publicado el 15 de Julio de 2004 en la edición numero 12, volumen 51 del “The New York Review of Books”. (En ese momento Angell trabajaba como académica en la Universidad de Harvard, y anteriormente había sido editora de una de las revistas médicas más importantes del mundo, la “New England Journal of Medicine” norteamericana). En su artículo revelador, Angell dice, entre otras cosas, lo siguiente:

...Durante los dos últimos decenios la industria farmacéutica se alejó mucho de su objetivo superior original de descubrir y producir nuevos fármacos útiles. Esta industria, ahora primariamente un aparato de marketing para vender fármacos de beneficio dudoso, utiliza su riqueza y poder para invitar a toda institución que se atraviesa en su camino a sumarse, incluso al parlamento norteamericano, la FDA, los centros médicos académicos, y la misma profesión medica. (La mayoría de sus esfuerzos de marketing están dirigidos a influenciar a los médicos, dado que son ellos los que deben hacer las recetas).

... Los miembros de la “izquierda” en nuestro país parecen estar contentos de aliarse con el capital, y específicamente con las compañías farmacéuticas, para participar en la campaña más enérgica posible para oponerse a la respuesta de nuestro gobierno respecto al VIH y Sida, que a la vez está configurada por una mente abierta a todas las verdades científicas y una determinación muy firme para proteger a las masas de nuestra gente trabajadora de la destrucción de sus vidas exponiéndolas a una práctica médica equivocada, incluso a través de la prescripción incorrecta de drogas y fármacos.

... ¡Mientras tanto, esta “izquierda” deberá aceptar que hay mucha gente pensante en nuestro país y en el resto del mundo que no aceptará que cualquier persona puede ser de “izquierda” y al mismo tiempo servir objetivamente de instrumento a la “gran industria farmacéutica”, haciendo campaña a favor de políticas sanitarias que están casi exclusivamente dirigidas a la ingestión generalizada de fármacos peligrosos que ni siquiera tratan la situación médica para la cual son prescriptos, pero proporcionan a los productores beneficios enormes!

Siendo seres humanos que piensan y valoran la verdad, tenemos que cultivar el coraje de liberarnos como los perros de la guerra contra los actos viles infligidos a los africanos y a toda la humanidad por aquellos que decidieron corromper los objetivos de la investigación científica, que es una búsqueda humana noble.

... Puede que haya sido Frantz Fanon el que proporcionó algunas de las respuestas a esta cuestión acerca de nuestra “heteronomia introyectada” cuando escribió en “Acerca de la cultura nacional” lo siguiente:

“Cuando consideramos los esfuerzos realizados para llevar a cabo el distanciamiento tan característico de la época colonial, nos damos cuenta que nada ha sido dejado al azar y que de hecho el resultado final buscado por la dominación colonial era el de convencer a los nativos de que el colonialismo vino a iluminar su oscuridad. El efecto que el colonialismo buscaba concientemente era el de inculcar en la cabeza de los nativos la idea de que si los colonos llegaban a irse, ellos volverían a caer inmediatamente en la barbarie, degradación y bestialidad.

“Por lo tanto, en el plano inconciente, el colonialismo no buscaba ser considerado por los nativos como la madre tierna, cariñosa que protege a su niño del ambiente hostil, sino más bien como la madre que impide sin cesar que su prole fundamentalmente perversa logre suicidarse y que dé rienda suelta a sus instintos maléficos”.

... Esta madre y su sociedad intervienen para decidir lo que es bueno para el niño, sin considerar lo que el niño piensa. Lo hacen para proteger al niño de lo que piensa y siente. Y por lo tanto el niño está legítimamente expuesto y sujeto a toda la violencia que la madre infligirá en el niño para afirmar su autoridad y retenerlo contra la locura de sus pensamientos y acciones instintivas africanas.

Tanto el niño como su madre participan en una batalla, que gira alrededor de la cuestión del poder, dinero y pura supervivencia.

Tanto el niño como su madre se suman a una lucha titánica, que gira alrededor de la convicción de parte de la madre de que su prole está enferma del VIH y Sida y de que se infecta a sí misma con un  virus destructivo, y a causa de su depravación se condena a sí misma a una muerte temprana.

Para poder salvarse, la madre exige al niño acatar un dogma religioso que ha ideado, dado su poder de diosa, que requiere castidad, profilácticos y fármacos antiretrovirales.

El niño lucha por decir la verdad acerca de su experiencia y realidad, y afirmar su identidad y humanidad como soberano africano. Pero no puede vencer la poderosísima concentración de fuerzas económicas, mediáticas, políticas e institucionales, que son la expresión concentrada del desprecio apasionado y adictivo de su madre impuesta hacia su niño raptado, que actúan conjuntamente para asegurar que su madre colonial proteja a su niño de sí misma, su ego, y su psicología, biología y su propia infelicidad en su alineación de sí misma, lo cual es precisamente su esencia.

Incapaz de acceder a todo el sustento que da la vida poniéndose en contacto otra vez con su mundo natural africano, el niño o debe aceptar el alimento material e intelectual de su madre colonial, o perecer.

Lucharemos y defenderemos la realidad de que somos africanos y humanos. El joven castro Hlongwane nunca más debe ser echado de un parking de caravanas. Los africanos nunca más deben ser parias del parking de caravanas y de la aldea global.

Los africanos nunca más aceptarán como verdad inalterable que son dependientes de gente proveniente y habitante de un continente envuelto en una oscuridad terrible de superstición destructiva, llevados y sostenidos por la ignorancia, hambre y subdesarrollo, y que es víctima de una “enfermedad” auto infligida llamada VIH/Sida.

Durante siglos hemos soportado el peso de los crímenes y falsedades del euro centrismo “científico”, y sus dogmas impuestos en nuestro ser como las marcas a fuego de una verdad que se la tilda de ser definitiva, “universal”.

Contra todo esto, y durante la lucha, hemos declarado a lo que nos mantendremos fieles – ¡Al hecho de que somos humanos y africanos!

A causa de que somos humanos, no permitiremos más el control de una madre colonial que afirma su derecho incesante de impedirnos reclamar nuestra dignidad.

Nunca más la dejaremos protegernos de nuestra propia infelicidad cuando se nos desprecia, que es precisamente nuestra esencia.

Nunca más dejaremos que nuestro temor a la ira de la madre colonial, que recluyó nuestras mentes y nuestras almas por demasiado tiempo, nos haga dóciles y tiernos con los asesinos de la verdad.

Nuestras propias acciones, que aun requieren coraje, dirán a toda la humanidad que al fin es tiempo de reconocer el olor nauseabundo sobre la tierra causado por la carroña de la deshumanización de los africanos, que debe ser enterrada ahora mismo.

¡Pero esto no exigirá que nosotros también convoquemos al espíritu de los César africanos y con ellos a nuestro lado, gritemos ¡Caos! y dejemos que los perros de la guerra escapen, y así podamos liberar el hedor de la mentira, desprecio y engaño acerca de nuestra situación que derivarán de la inmolación de la multitud de mentiras, para que, en lugar de pavonearse en modo altivo en nuestro mundo presentándose como verdades invencibles, giman, sangrando, que se las entierre!

¡Venceremos!

Abril de 2002 (y ampliada posteriormente).