JUICIO AL VIH

 

CÓMO DAVID CROWE, PRESIDENTE DE RETHINKING AIDS (REPLANTEANDO EL SIDA), SABOTEÓ EL HISTÓRICO JUICIO PARENZEE

  

RESPUESTA DEL GRUPO DE PERTH A DAVID CROWE CON RESPECTO A LA AUDIENCIA DEL JUICIO PARENZEE

 

En Enero de 2006 Andre Parenzee fue condenado por  el Tribunal Penal de Australia del Sud por haber transmitido el VIH a una compañera. Para que fuera llevado a cabo un nuevo juicio tenían que presentarse nuevas pruebas ante el juez, quien tenía que decidir si consideraba que la nueva evidencia era suficiente como para conceder un nuevo juicio.

 

[Eleni Papadopulos-Eleopulos y Valendar Turner le dicen a David Crowe, presidente de Rethinking Aids, en su intercambio de emails:]

 

... A los pocos minutos de conocer a Kevin Borick [el abogado defensor de Parenzee] le dijimos que un científico norteamericano, el profesor Peter Duesberg, que es una persona mucho más conocida que nosotros, también afirmaba que la causa del Sida no es el “VIH”. Sin embargo, los argumentos que utiliza para respaldar sus afirmaciones son diferentes a los nuestros. Además le explicamos al Sr. Borick que podía llamar o a Peter o a nosotros como peritos, pero no a ambos. Le dijimos lo siguiente: “si lo haces perderás el juicio antes de que empiece. Tus peritos argüirán uno contra el otro”. Kevin aceptó   y nos eligió a nosotros. Desgraciadamente, dado que Kevin trabajaba sin cobrar honorarios y su tiempo era limitado, no pudimos explicarle los muchos detalles científicos subyacentes que hacen que exista esta diferencia de opinión.

 

... Al principio de nuestro tercer viaje a Adelaida para asistir a las contra interrogaciones de Enero y Febrero, nos dimos cuenta de que algo andaba mal, pues la defensa no nos prestaba ninguna atención. Sin embargo, a esas alturas no teníamos ni idea, ni siquiera podíamos concebir que la razón se debía atribuir a la interferencia por parte de otros disidentes. O al hecho de que tu habías convencido a Kevin de que (i) “se deberían involucrar otros expertos”; (ii) se deberían obtener declaraciones juradas de ellos; (iii) se deberían coordinar los esfuerzos para hacer todo lo que fuera necesario con el fin de cambiar el objetivo de la audiencia, es decir, pasar de “no existe evidencia que pruebe la existencia del VIH” a “no existe evidencia de que el VIH cause el Sida”. ... Sobre todo, nos pidieron que contradigamos nuestra propia evidencia y de ese modo que la descartemos y  que nos descartemos a nosotros mismos como peritos. Dado que estábamos bajo juramento, este requisito nos pareció espantoso y poco honrado.

 

... Obviamente tú te las arreglaste para urdir una colaboración estrecha con Trudy [la asistente personal de Borick], incluso para alterar la estrategia del juicio convenciéndola de que nuestro saber era errado y sólo el vuestro es correcto.

 

... Nuestra estrategia fue la de concentrarnos en el hecho de que no existe evidencia de la existencia del VIH – no de que el VIH no es la causa del Sida. Dado que tú le aconsejaste a Kevin que cambiara su estrategia, como consecuencia entorpeciste, bloqueaste  y dificultaste nuestra estrategia. Por lo tanto “interferencia” es obvio que es la palabra justa. Cambiaste la estrategia, introdujiste otros expertos que contradijeron nuestra evidencia, lo cual hizo que al juez no le quedara otra opción que la de desestimar nuestra evidencia y como consecuencia a nosotros mismos como expertos.

 

... ¿Si tú eras conciente de que los cinco primeros argumentos no tenían nada que ver con la afirmación de que el “VIH” no es la causa del Sida, y de que desde el sexto hasta el onceavo argumento pueden ser rechazados fácilmente, entonces por qué le aconsejaste a Kevin de que base  su estrategia en esos argumentos?

 

... ¿Qué te hizo pensar que nos faltaba estatus justo después de que nuestra evidencia y por lo menos parte de nuestra contra interrogación iban muy bien, cosa que tu mismo señalaste en uno de los artículos enlistados en tu sitio? ... Te lo pregunto otra vez, ¿Por qué interferiste sólo después de que te diste cuenta que las cosas estaban saliendo bien y lo hiciste a nuestras espaldas? ¿Por qué interferiste antes de escuchar el testimonio de los expertos de la acusación? No habría sido más inteligente conocer sus puntos de vista antes de actuar?

 

... Como los puntos de vista [de los disidentes] son tan diferentes, sólo uno puede ser correcto. No se puede esperar que ningún Tribunal falle a favor de la parte que presenta tantas contradicciones. ... La estrategia de esta audiencia no tenía nada que ver con “el VIH no es un virus mortal transmitido por vía sexual” Ésta es tu estrategia. La estrategia de Kevin era que no existían pruebas acerca de la existencia del “VIH”.

... Cómo hubiese sido posible que el juez fallara a nuestro favor cuando tú afirmas ser el líder de los disidentes y los puntos de vista expresados en el sitio de RA [Rethinking Aids] contradicen a los nuestros?

 

... (i) dado que nuestros puntos de vista están presentes en la literatura científica desde hace 21 años, ¿Por qué no nos dijiste a nosotros directamente o por qué no has escrito a las revistas científicas en donde hemos publicado señalando dónde nos habíamos equivocado, tal como le informaste a Kevin?; (ii) en tu email a Sadun Kal del 17/3/08 dijiste: “Yo discrepo con el Dr. Duesberg en la cuestión de la existencia/purificación/aislamiento del VIH”. En por lo menos una entrevista afirmaste que fuiste tú mismo el que, leyendo la literatura científica, llegaste a la conclusión de que el VIH no existe. Entonces, ¿Por qué le aconsejaste a Kevin de ir en contra el objetivo inicial de la audiencia que va en contra de nuestra propia conclusión?

 

... Posteriormente incluso Gallo admitió  que “El stress oxidativo es un fenómeno real”,  como también lo hizo Montagnier. Más tarde, ... en el Encuentro Parlamentario Europeo sobre el Sida en África... Montagnier dijo que la causa del síndrome clínico es la disminución de las células T4, la disminución es la consecuencia de la apóptosis y la apóptosis es causada por la oxidación. Durante el discurso de Montagnier en la entrega de los premios Nobel, habló del rol “del stress oxidativo en la infección causada por el VIH y en el Sida” y dijo que éste “debilita el sistema inmunitario” y que causa “la inducción de mutaciones y la rotura de cromosomas”. Montagnier defendió el tratamiento con los HAART además de antioxidantes durante los primeros seis meses, y luego solamente antioxidantes. Éste es un acontecimiento asombroso teniendo en cuenta de que se trata del científico a quien se le acaba de conceder el Premio Nobel por el descubrimiento del virus que causa el Sida. Dado que la teoría oxidativa del Sida es una teoría disidente, (si se hace una búsqueda en MEDLINE [sobre la oxidación-reducción y el Sida] se comprueba que el artículo de Eleni Papadopulos-Eleopulos es el primer articulo publicado sobre el tema), tú, como “líder” del movimiento disidente, ¿Vas a apartarte y dejar que Montagnier afirme que la teoría oxidativa es su teoría y que la use como el primer paso para salir del lío que los expertos en el VIH se han creado? Mientras que al mismo tiempo mantienen públicamente que el VIH es la causa del Sida y continúan tratando a los pacientes con Sida con antiretrovirales?

 

He aquí lo que el juez escribió en sus “Razones para la toma de una decisión”, bajo el subtítulo de “Presentación de nueva evidencia”:

 

“Al principio de las audiencias, en la solicitud para obtener un permiso para recurrir la decisión del Tribunal, el Sr. Q. C. Borick, abogado defensor del solicitante, expuso el objetivo de las tres propuestas que intentaba presentar durante el curso de la solicitud:

 

1. “en primer lugar, que la existencia de los virus se demuestra mediante un procedimiento al cual los virólogos denominan aislamiento del virus. La evidencia disponible actualmente no demuestra que un virus conocido como VIH haya sido aislado”.

2. “que los tests utilizados para realizar el diagnóstico del VIH en realidad no lo hacen. No miden el virus mismo, sino que miden los anticuerpos”. [La última frase no forma parte de nuestros argumentos contra la existencia del “VIH” o su rol causal en el Sida].

3. “no existe ninguna evidencia acerca de la transmisión sexual del VIH, ni siquiera en los estudios mejor realizados publicados en el Reino Unido, Europa, los Estados Unidos y África”.

 

Toda nuestra evidencia inicial y la evidencia que presentamos en las contra interrogaciones estaban dirigidas a proporcionar pruebas a favor de las “tres propuestas” mencionadas más arriba.

 

De acuerdo a los expertos en el VIH y a Peter Duesberg:

 

1. El VIH existe. De acuerdo a Peter, el VIH existe y la mejor purificación que un científico pueda obtener es la del VIH.

2. Existen anticuerpos al VIH y los tests son específicos. Según Peter existen anticuerpos al VIH que de hecho neutralizan al virus. Éste es uno de los principales argumentos de Peter a favor de su afirmación de que el “VIH” no es la causa del Sida y de que el “VIH” es un retrovirus inocuo.

3. El VIH se transmite por vía sexual. De acuerdo a Peter, el VIH se transmite por vía sexual, aunque no muy eficientemente.

 

Dado lo antedicho, la acusación habría podido llamar a Peter fácilmente para actuar como testigo experto para rebatir nuestra evidencia. De hecho, a un cierto punto de la audiencia, la Sra. McDonald [abogada de la acusación] le dijo a Kevin que estaba pensando en presentar los puntos de vista de Peter como evidencia contra nosotros. ...

 

De acuerdo a Etienne de Harven:

1. Peter está equivocado. El virus de Montagnier era un retrovirus endógeno, pero no era el VIH.

2. La primera propuesta de Kevin de que Montagnier no contaba con un virus es equivocada. Montagnier poseía un “retrovirus típico”, aunque no era el VIH. Y dado que por definición los virus, incluso los retrovirus, causan la aparición de anticuerpos y por definición son contagiosos, la propuesta de Kevin y como consecuencia la segunda y la tercera propuesta del Grupo de Perth también están equivocadas.

 

¿Alguien puede escribir un libreto mejor para una comedia de errores?

 

Durante la audiencia, utilizando una parte de la evidencia presentada en nuestra declaración jurada, Kevin se las arregló para conseguir lo siguiente de parte de los expertos de la acusación:

 

(1) Todos los expertos, incluso Robert Gallo, reconocieron que para demostrar la existencia de un determinado virus es necesario purificar;

 

(2) Ninguno de los expertos del fiscal, incluso Robert Gallo, fueron capaces de presentar ninguna evidencia que demuestre la purificación del “VIH”. (Es significativo el hecho de que el fiscal no pidió pruebas de la purificación a sus expertos y aunque su declaración final contenía muchas secciones detalladas, la purificación no era una de ellas);

 

(3) Ninguno de los expertos del fiscal proporcionaron ninguna evidencia que demostrara que un test de anticuerpos positivo demuestra infección por el VIH. De hecho, su experto en tests de anticuerpos parece que no entendió el concepto del gold standard. Menos aun el hecho de que el gold standard es indispensable para demostrar la especificidad de un test de anticuerpos;

 

(4) Ninguno de los expertos en el VIH presentó siquiera una referencia para demostrar la transmisión del “VIH” ni en heterosexuales ni en homosexuales. De hecho, el fiscal no mencionó la transmisión en homosexuales. Además, el experto del fiscal en transmisión sexual concordó con nuestro análisis de los estudios de Padian, Rakai y el colaborativo europeo.

 

La respuesta a la teoría del VIH como causa del Sida se encuentra en los Tribunales, los testimonios dados por los testigos tanto de la defensa como de la acusación, por escrito, el dominio publico y sin embargo nadie le presta atención.  Tú  y tu organización tampoco.

 

... Después de que regresamos a Perth luego de los cuatro primeros días de nuestra contra interrogación, McDonald [uno de los expertos de la acusación] nos llamó por teléfono sugiriéndonos de que nos retiráramos. Como aliciente dijo que se encargaría de que diéramos una charla en la próxima conferencia internacional sobre Sida que iba a tener lugar en Sidney. Tal vez por primera vez simplemente nos dimos cuenta de cómo se sintió amenazado el establishment del Sida con relación a nuestras actividades. McDonald nos advirtió que ellos poseían recursos ilimitados y que apelarían tantas veces como fuera necesario, incluso llegarían hasta el Tribunal Supremo, y que nunca nos dejarían ganar.

 

... Nuestra evidencia respecto a la transmisión por vía sexual estaba dividida en dos partes, homosexuales y heterosexuales. Respecto a los homosexuales, presentamos mucha evidencia epidemiológica, incluida la de Gallo, que demostraba de que el compañero activo no se encuentra a riesgo de infección. Ésto es exactamente lo que uno se esperaría si no existe ningún virus contagioso y ésta es la única razón por la cual introdujimos esta evidencia. Siendo así las cosas, el “VIH” no puede ser un virus que se transmite por vía sexual porque los virus que se contagian por vía sexual se difunden en modo bidireccional, es decir, ambos compañeros se encuentra a riesgo. Es importante el hecho de que el fiscal no preguntó a ninguno de sus peritos acerca de la prueba de transmisión sexual en homosexuales. Ni tampoco sus expertos se ofrecieron a presentar dicha prueba. ¿Es posible que no hayan podido responder a tu evidencia y que éste sea el motivo por el cual se evitó este tema en particular?

 

Por lo que se refiere a la transmisión heterosexual, es significativo que ni la Sra. McDonald ni Kevin Borick pidieron a John Kaldor, epidemiólogo y experto en transmisión del “VIH”, que presentara siquiera un estudio que demostrara la transmisión heterosexual del “VIH”. Ni tampoco el profesor Kaldor ofreció presentar un estudio de este tipo. ¿Por qué no? Si existiera un estudio semejante habría sido devastador para la defensa. Cuando el juez le preguntó a Kaldor su opinión acerca de nuestro análisis de los estudios de Rakai y Padian publicados en el British Medical Journal, éste contestó: “No repetí todos los cálculos pero la información proviene de una fuente acreditada y se podrían debatir algunas de las hipótesis y presentar números que de alguna manera son variables, pero la práctica general es bastante razonable”. Dado que nuestros cálculos no formularon hipótesis (simplemente tomamos la probabilidad de transmisión a través del coito brindada por los autores de los estudios antedichos expertos en el VIH), lo que significa que Kaldor está totalmente de acuerdo con nosotros. Sin embargo, gracias a tí, no nos fue dada la oportunidad de responder a la crítica del fiscal basada en los comentarios de Padian aparecidos en AIDSTruth.

 

... En vez de que Kevin dijera al Tribunal que ningún experto de la acusación había presentado ninguna evidencia de transmisión sexual, tú  convenciste a Kevin de cambiar estrategia y argumentar sobre la base de que la transmisión sexual es rara. En primer lugar, sólo porque algo es raro no significa que no ocurra. En segundo lugar, de acuerdo a tu estrategia, el VIH existe pero es inocuo. Se demostró que Parenzee estaba infectado por el VIH, como también su compañera. En el primer juicio, la defensa (Kevin Borick) aceptó la afirmación de la acusación de que la mujer a quien Parenzee estaba acusado de infectar no presentaba otros factores de riesgo. La defensa también aceptó que la mujer presentaba algunos síntomas relacionados con el “VIH”. ¿Entonces, sobre qué base piensas que el Tribunal decidirá de que “Parenzee es aun inocente”?

 

... ¿No estás de acuerdo con el hecho de que a uno se lo puede perdonar por pensar que tu supresión de nuestro testimonio, combinado con tu estrategia – el VIH existe pero no causa el Sida – que ha fracasado por más de dos décadas, benefició a la acusación pero no a la defensa?

 

...En nuestra evidencia señalamos que de Vincenzi, que publicó su estudio en The Journal of the American Medical Association, reconoció que la evidencia de Padian no demuestra ninguna transmisión heterosexual. ¿Y tú que hiciste? Convenciste a Kevin de que nosotros no podíamos responder a Padian.

 

... Sería más útil, especialmente en un debate científico, si diéramos una mirada retrospectiva a la evidencia original y viéramos cómo fue interpretada por personas diferentes. Entonces uno podría ver cómo los homosexuales no necesitaban ni científicos ni médicos que les explicaran la causa de su problema. Nunca deberíamos olvidar que John Lauritsen y el difunto Michael Callen fueron los primeros en llamar la atención por escrito, acerca de la relación entre drogas y Sida en la comunidad homosexual. (Más tarde explicamos el mecanismo y lo extendimos a los consumidores de drogas con fines recreativos y a los hemofílicos, como posteriormente también lo hizo Peter).

 

En 1986 Gallo escribió lo siguiente: “Este estudio al cual nos remontamos y otros anteriores demostraron que el coito rectal [anal] receptivo... es un factor de riesgo importante en relación a la infección por HTLV-III [a un test de anticuerpos positivo]... No encontramos ninguna evidencia de que otras formas de actividad sexual contribuyeran al riesgo”.

 

En un artículo de 1987 proveniente del estudio MACS se puede leer: “Se demostró que el coito anal receptivo era la única práctica sexual que está asociada independientemente con el riesgo incrementado de seroconversión al VIH... tiene que enfatizarse el riesgo de esta práctica en los proyectos de educación comunitarios”. Posteriormente en el estudio MACS se demostró que la frecuencia de la práctica del coito anal pasivo y no el número de compañeros era un factor de riesgo en relación a la seroconversión y el Sida.

 

...Si como Gallo y casi todos los demás afirman, el VIH es el elemento necesario y suficiente para causar el Sida, la cantidad de sexo que un homosexual practica después de la infección no debería influir en su probabilidad de desarrollar Sida. Los virus no causan enfermedades solamente después de que se alcanza un umbral denominado “número de veces que fue infectado”. Ser infectado una sola vez es suficiente. Estos resultados sólo tienen sentido en relación al hecho de que son una dosis específica de un componente(s) no infeccioso del semen que causa un test positivo y Sida. Es decir, tal como Peter nos hizo recordar varias veces, cuando se trata de toxinas, no es la droga la que mata, sino la dosis.

 

Los estudios más importantes, prolongados y mejor llevados a cabo en homosexuales son el europeo y el de Padian.

 

En el estudio europeo transversal se halló que el único factor de riesgo en lo que se refiere a las relaciones sexuales era el “coito anal”. Las prácticas sexuales “aparte del coito anal... no estaban asociadas con la infección del compañero”.

 

En el estudio transversal de Padian de 1987 sobre la transmisión del hombre a la mujer, se puede leer: “El coito anal es el factor que discrimina de manera significativa a las mujeres seronegativas de las seropositivas”. En este estudio el único factor de riesgo era “ El número total de exposiciones al caso catalogado (contactos sexuales con eyaculación y la práctica específica del coito anal)”.

 

La evidencia epidemiológica fue interpretada por los expertos del “VIH” como prueba de que el Sida es causado por un agente que se transmite por vía sexual, es decir, un nuevo retrovirus que descubrieron en 1983-1984. Como consecuencia ellos defienden y aun siguen defendiendo prácticas “sexuales seguras” con sujetos “infectados”. Ignoraban el hecho de que para que un agente sea transmitido por vía sexual debe serlo en modo bidireccional.

Algunos disidentes niegan que exista alguna relación entre sexo y Sida. Muchos, incluso tú, aun lo hacen. Eso llevó a que a los disidentes se los etiquetara como peligrosos y dió a los expertos del VIH el arma más potente contra los disidentes.

  

Desde el comienzo mismo de la era del Sida afirmamos que la causa PRINCIPAL del Sida en los homosexuales es el semen y las drogas con fines recreativos. También explicamos el mecanismo por el cual semen y drogas causan esos efectos, que además explica, según nuestra opinión equivocadamente, la aparición de fenómenos que se interpretan como prueba de la existencia de un único retrovirus, el “VIH”. Este mecanismo también condujo a algunas predicciones. En primer lugar, que los pacientes VIH-positivos y aquellos con Sida iban a estar afectados de oxidación. En segundo lugar, que los antioxidantes pueden ser utilizados para prevenir y tratar el Sida. Se han cumplido ambas predicciones. Tanto es así que ahora Montagnier es un apologista de la teoría oxidativa e incluso la ha hecho suya. Notablemente, nunca ningún experto en el VIH predijo que existiría oxidación celular en los pacientes con el VIH/Aids. Es decir, la oxidación no fue predicha por la teoría del VIH del Sida. Por eso, David Crowe, ¿Dónde estas yendo? ¿Nuestra teoría es bastante aceptable para Montagnier pero no lo es para los disidentes? La causa de que un test de anticuerpos positivo y el Sida estén relacionados directamente con el coito anal pasivo y con daño en la tripa fue interpretada por nosotros como debida a algún factor ya presente en la tripa o introducido durante el contacto sexual, que luego es transferido al flujo sanguíneo. Algunos científicos, entre los que se encuentran Marmor y Padian, presentaron un informe con evidencia concluyente que demuestra que “el número total de exposiciones al caso catalogado (contacto sexual con eyaculación)” constituye el factor de riesgo para la seroconversión y el Sida. Esta evidencia epidemiológica, así como la evidencia científica básica con respecto a los efectos biológicos del semen, nos condujo a concluir que el semen o uno o más de sus componentes es/son un factor de riesgo para que un test de anticuerpos dé  positivo y el Sida. Dado que lo que determina esos resultados no es el acto sexual (coito anal pasivo) por sí  mismo, pero sí lo es el NÚMERO total de veces que se practica este acto sexual, ello significa que el factor de riesgo no es la orientación sexual (el coito anal es practicado por un número mucho mayor de heterosexuales que de homosexuales), pero sí lo es la frecuencia con la cual éste tiene lugar. Es decir, no estamos de acuerdo con aquellos que afirman que no existe ninguna relación entre sexo y un resultado positivo al test de anticuerpos y Sida. Tampoco estamos de acuerdo con los expertos del VIH que afirman que cualquier número de veces que se practica el coito anal pasivo, incluso una vez, puede llevar al desarrollo del Sida. Según nuestro punto de vista el Sida es como el cáncer anal y cervical. El efecto no es el resultado del acto en sí mismo, pero sí lo es de su alta frecuencia. Otra vez, lo que mata no es la droga sino la dosis.

 

Sea como sea, la evidencia de una relación directa entre la alta frecuencia en que se practica el coito anal receptivo y el trauma intestinal por una parte, y un test de anticuerpos positivo y Sida por la otra, es tan aplastante que no puede ser ignorada. Una teoría que no tiene en cuenta todos estos hechos no es una teoría.

 

... Sin embargo, cuando a Gallo se lo presionó más y se le preguntó [en una entrevista del 2000] “si existe alguna verdad en este concepto de oxidación”, respondió: “El stress oxidativo es un fenómeno real. Muchos de mis pacientes toman antioxidantes como la n-acetil cisteína (NAC), que pueden ayudar, pero no constituyen una cura”. Increíblemente, Gallo dijo en el Tribunal que nunca había sabido nada ni de Eleni Papadopulos-Eleopulos ni de Valendar Francis Turner. De hecho, en nuestra evidencia testificamos que mantuvimos correspondencia con él. En Septiembre de 2003 enviamos un email a Gallo y le preguntamos si estaba enterado de la entrevista de Djamel [Tahi] con Montagnier en el Instituto Pasteur. Especialmente queríamos saber lo que pensaba acerca del hecho de que Montagnier no contaba con partículas semejantes a los retrovirus ni con ninguna purificación y además queríamos que nos dijera cómo es posible distinguir entre proteínas retrovirales y celulares y ácidos nucleicos sin pasar por el proceso de purificación. Gallo respondió secamente: “Posteriormente Montagnier publicó varias fotografías al microscopio electrónico de partículas del VIH purificadas, tal como nosotros, por supuesto, lo hicimos en nuestros primeros artículos. No tiene necesidad de preocuparse. La evidencia es obvia y aplastante”. (Ni los “primeros artículos” de Gallo ni ningún otro artículo desde entonces presentan fotografías al microscopio electrónico del material concentrado en las bandas en el gradiente de densidad (“partículas del VIH purificadas”).

 

En nuestra primera contribución al email del 20/3/2008, es decir, un año atrás, acerca del talón de Aquiles de Duesberg, te hicimos dos preguntas:

 

- Dado que los expertos en el “VIH”, incluso Montagnier y Gallo, reconocen que:

- para demostrar la existencia de un virus es necesario purificar las partículas y demostrar que tienen un ARN único.

- hasta la fecha, ningún experto en el “VIH”, incluso Montagnier y Gallo, cuenta con pruebas de purificación y ellos mismos admiten de que no existe un ARN único.

 

¿Por qué nosotros los disidentes les damos a los expertos del “VIH” lo que ellos mismos admiten que no tienen y debatimos con medias verdades?

 

- ¿Es posible que los disidentes demuestren su acierto debatiendo con medias verdades?

 

... A pesar de que te lo hemos solicitado repetidamente aun estamos esperando tu respuesta. Estas son preguntas sencillas que tienen una importancia crucial para el movimiento disidente. ¿Es posible que tu lentitud en responder se deba a que (i) las respuestas requieren considerable conocimiento científico?; (ii) las respuestas son obvias pero van en contra de intereses personales?; (iii) ¿Existen otras razones?

 

¿A pesar de las excusas, cómo el movimiento puede llegar a alcanzar su objetivo cuando su líder o es incapaz o no está dispuesto a responder semejantes preguntas cruciales?