DEMOSTRANDO LA EXISTENCIA DEL VIH

 

Parece que muchos disidentes piensan que cuestionar la existencia del VIH no es una buena estrategia para atacar la teoría del VIH como causa del Sida. Afirman que es demasiado rebuscada y demasiado técnica. Pero no es así, y de hecho ésta es una lección muy valiosa que se debe aprender del juicio Parenzee.

 

Los virus son partículas microscópicas que, entre otras cosas, están compuestas por proteínas y ácidos nucleicos. En los retrovirus el ácido nucleico es el ARN en vez del ADN.

 

Según la OMS, más de 30 millones de personas están infectadas por dichas partículas, que son consideradas como si fueran un retrovirus y lo llaman VIH.

 

Se diagnostica la infección (y el contagio) de dichas partículas utilizando tests de anticuerpos. Es decir, los expertos del VIH afirman que la infección provoca una producción de anticuerpos que pueden ser detectados y que se pueden distinguir de todos los otros anticuerpos por el hecho de que reaccionan con las proteínas que forman parte de la partícula viral. Si en el suero se detecta una reacción entre las proteínas del test y los anticuerpos, se lo toma como prueba de que los anticuerpos son el VIH, lo cual puede ser debido solamente a una infección causada por el VIH.  Por lo tanto un test de anticuerpos que de positivo es considerado la demostración, si bien indirecta, de una infección debida al VIH.

 

Para poder llevar a cabo un test de anticuerpos primero se deben obtener las proteínas virales, también conocidas como antígenos, para su uso en los tests para la detección del VIH.

 

Por definición, las proteínas del VIH son aquellas presentes en la partícula del VIH. Ello no difiere de lo que define a un riñón, la sangre o las proteínas del cuerpo humano. Y si se trata de una mujer, a su bebé. Esas proteínas son suyas porque se obtienen de su cuerpo. Si a un patólogo se le da un riñón y se encuentra con que es canceroso, se trata del cáncer de una persona específica debido a un sistema forense de registro que comienza cuando un grupo de cirujanos identifican el cuerpo como aquel donde el cirujano ha realizado la operación. Análogamente, si un oficial de la policía sospecha de que una persona está conduciendo bajo la influencia del alcohol, debe someterse a un test de alcohol obligatorio. Sin esta documentación nos enfrentaríamos a un caos total.

 

A diferencia del organismo humano, una simple partícula viral es demasiado pequeña para que pueda ser manipulada. Aun en el caso de que una simple partícula viral pudiese ser tomada de un cultivo celular, y su proteína fuese extraída, la cantidad obtenida por partícula es infinitesimal. Por ello no podría ser empleada para un análisis o test de anticuerpos.

 

Por lo tanto, para obtener una cantidad de proteína utilizable, se debe obtener una serie de partículas virales. Dado que los virus sólo pueden ser cultivados en cultivos celulares y las células están compuestas por miles de proteínas diferentes, las partículas virales deben ser obtenidas de forma pura. Es decir, deben ser separadas de todo aquello que no sean partículas virales o, como mínimo, de todos los otros elementos que están compuestos por proteínas. (Puesto que las células también están compuestas por ARN, la misma necesidad de purificación se aplica a la obtención del ARN viral).

 

Es decir, se debe purificar el virus. En la causa Parenzee el Grupo de Perth testificó que esto era un requisito incondicional. Los testigos del proceso lo atestiguan, es decir, los expertos del VIH lo reconocieron.

 

He aquí algunos datos extraídos de la audiencia del caso Parenzee.

Al comienzo de la contra interrogación a Eleni Papadopulos-Eleopulos, la acusación afirmó que no era necesario purificar para demostrar la existencia de un nuevo virus. Respaldaron esta afirmación presentando al tribunal una copia del primer capítulo de un libro de texto llamado Virología médica escrito por David O White y Frank Fenner. Pero una de dos, o los expertos de la acusación no leyeron este material o no pudieron entender lo que los autores habían escrito.

Esto es lo que estaba escrito:

 

“COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LOS VIRUS

PROCEDIMIENTOS DE PURIFICACIÓN

 

Un pre requisito esencial para el análisis químico de los virus fue el desarrollo de métodos adecuados de purificación. Surgen problemas especiales debido a la relación estrecha entre los virus y las células que éstos parasitan; no es fácil liberar viriones [partículas virales] del residuo celular con los que están relacionados, o incluso de las proteínas virales sintetizadas en exceso en la célula infectada…

 

PROCEDIMIENTOS FÍSICOS DE PURIFICACIÓN

 

Después de una purificación y concentración parcial utilizando procedimientos químicos, o incluso sin ningún tratamiento preliminar, las partículas virales pueden ser separadas de los contaminantes solubles mediante centrifugación …Por otro lado, la centrifugación en gradiente [de densidad] (isopícnico) al equilibrio en soluciones densas como el cloruro de cesio o el tartrato de potasio (o de sacarosa en el caso de los virus recubiertos por una cápsida externa de baja densidad), separa los viriones de los contaminantes de acuerdo con su densidad flotante. Después de una prolongada ultra centrifugación a muy elevada fuerza de gravedad, los viriones se asentarán en una banda nítida en aquella parte del tubo donde la solución tiene la misma densidad que los viriones, generalmente dentro de una gama que va desde 1,15 a 1,4”.

 

Cuando Eleni Papadopulos-Eleopulos señaló que los autores del libro respaldan nuestra afirmación, la acusación presentó un artículo titulado “Identificación de agentes patógenos microbianos basada en la secuencia: una reconsideración de los postulados de Koch” como la prueba de que la purificación no es necesaria – es decir, que se puede demostrar la existencia de un virus mediante procedimientos de ingeniería genetica. Otra vez, señalamos en el tribunal, que de acuerdo a los autores de este artículo en especial: “… utilizando sólo la secuencia amplificada que se encuentra disponible, permanece poco claro el rol biológico o incluso la existencia de esos supuestos microorganismos”11 (la palabra en negrita la hemos resaltado nosotros)

 

Mucho más tarde durante el juicio, cuando los testigos de la acusación fueron sometidos a una contra interrogación, todos ellos concordaron en que era necesario purificar. Admitieron que para identificar el genoma viral, el ARN (lo mismo vale para las proteínas virales), se debe purificar el virus. Más adelante encontramos parte de las pruebas presentadas por los expertos de la acusación:

 

Profesor David Cooper: “Una vez que se ha purificado el virus, se lo secuencia a nivel genético…”. (T673)

 

“Una vez que se purifica el virus, se lo secuencia genéticamente y esas secuencias son únicas, de la misma manera en que cada organismo en la tierra posee secuencias y markers únicos”. (T673)

 

El Profesor David Gordon señaló: “No estoy seguro si lo ha hecho o no [si Montagnier purificó]. Quiero decir que es muy probable que haya tratado de apartar el virus para purificarlo porque la purificación del virus es entonces muy útil para realizar ulteriores estudios acerca de la naturaleza del virus y de la respuesta inmunitaria contra los virus”. (T1032)

 

“Es un paso natural desde la obtención del virus en un cultivo celular hasta la obtención del virus purificado”. (T1034) 

 

El profesor Dominic Dwyer fue sometido a una contra interrogación acerca del reconocimiento por parte de Montagnier en 1997 del hecho de que no purificó el “VIH”. La siguiente conversación tuvo lugar entre Montagnier y Kevin Borick, abogado por parte de la defensa.

 

“Q. Acepta el hecho de que es la primera vez, después de 1983, que él [Montagnier] aceptó que no había purificado el virus.

 

A. No tenía idea de que lo hubiese dicho en otra ocasión.

 

Q. No le parece que es un hecho significativo?

 

A. No, no lo creo porque no estoy totalmente seguro de lo que el periodista y Montagnier quisieron decir cuando hablaban de purificación. Si quieren continuar y realizar ulteriores estudios acerca del virus, sí, como cualquier otra persona, deberían purificar grandes cantidades de virus y extraer proteína y material genético, realizar análisis, etc. Puede que no haya purificado ese virus en especial tal como lo describió en su artículo, pero ello es debido al hecho de que no era un requisito para la prueba científica que estaba realizando”. (T1002)

 

Es más: “Los principios generales que están   escritos en ese libro son verdaderos. La purificación, tal como nosotros lo entendemos, también es importante en el análisis de cualquier virus o bacteria”. (T1199)

 

Además: “Bien, en una situación en la que se debe hacer un diagnóstico, lo que se busca es la presencia de aquellos trozos de material genético conservados que se sabe que son el agente patógeno, sea el VIH, la gripe, o cualquier otro, y entonces se emplea esa tecnología para ver si esas secuencias o esos trozos están presentes en algo más, como por ejemplo en otra muestra clínica. Y, usted lo sabe, en realidad ahora se convirtió en el principal método de diagnóstico de muchísimos agentes patógenos analizados en los laboratorios… Me refiero a la utilización de tests genéticos – creo que por supuesto lo bueno del caso es que se pueden aplicar en cualquier persona, son bastante baratos, son muy fiables y sólidos, pero el lado negativo es que se debe conocer la estructura genética para poder comenzar, se debe contar con la secuencia genética de lo que se está buscando. Por lo tanto, cuando aparece un nuevo virus como el virus de la gripe aviar, no se pueden utilizar necesariamente, de buena fuente, tests de ácido nucleico hasta que no se obtiene por primera vez la secuencia de ese nuevo virus. Por consiguiente en realidad en primer lugar se debe efectuar una identificación, se deben emplear los métodos más tradicionales de cultivo de virus y de microscopía, etc.”, es decir, se debe purificar. (T963)

 

Robert Gallo: “Se debe purificar”. (T1257)

 

A esta lista de expertos podemos añadir a Montagnier. Durante su entrevista en Julio de 1997, Djamel Tahi le dijo: “Pero llega el momento en el que se debe llevar a cabo la caracterización del virus. Es decir, ¿cuales son las proteínas que lo componen? Montagnier respondió: “… el análisis de las proteínas del virus requiere producción en masa y purificación. Es necesario hacer eso”.

 

Por consiguiente Montagnier y los expertos del VIH de la acusación concuerdan con White y Fenner y con el Grupo de Perth. El único modo de analizar las proteínas y el ARN de un nuevo retrovirus y de este modo demostrar su existencia es purificar las partículas virales.

 

Por lo tanto la pregunta es la siguiente: ¿Existen pruebas acerca de la purificación de partículas de las que se afirma ser el VIH? El único modo de responder a esta pregunta es el de tomar micrografías con el microscopio electrónico para mostrar que el supuesto material purificado está compuesto exclusivamente por partículas que se asemejan y que cada una de ellas tiene todas las características morfológicas de los retrovirus. Esto parece que salta a la vista de todos excepto a la de los expertos del VIH. Aparentemente Barre-Sinoussi, premio Nobel de 1983 y su colega Chermann olvidaron el artículo que publicaron en 1972 luego de un encuentro que organizaron en el Instituto Pasteur. El artículo se refería a la purificación de partículas retrovirales usando centrifugación a gradiente de densidad de supernatantes de cultivos celulares y describía que se deben obtener micrografías con el microscopio electrónico para demostrar que este material está compuesto de partículas que tienen la morfología de retrovirus y “No tienen diferencias visibles en la apariencia física”. Es decir, para poder demostrar que son partículas retrovirales y que son puras. Nunca se ha publicado ninguna micrografía con el microscopio electrónico de este tipo. Por lo tanto la respuesta a esta pregunta es un no rotundo. El Grupo de Perth afirma que el hecho de que el VIH no ha sido purificado está demostrado por la confesión de Montagnier en 1997 a Djamel Tahi y por las micrografías tomadas con el microscopio electrónico publicadas en dos artículos por Bess y Gluschankof respectivamente en la edición de Marzo de la revista Virology. Por lo tanto no hay pruebas de que las proteínas (o ARN) que se dice que son VIH sean retrovirales. En ausencia de dichas pruebas no puede haber ninguna prueba de la existencia de los anticuerpos del VIH, de los tests del VIH y del mismo VIH.

 

En 1997, los grupos de Bess y colaboradores y de Gluschankof y colaboradores estaban preocupados por el hecho de que el ARN y las proteínas “usadas para los análisis bioquímicos y de los sueros o como inmunogenes” pudiesen producirse partiendo de material cuya pureza no “ha sido verificada”. Hoy en día, tal como en 1984 y 1997, aún estamos empleando primers de PCR y antígenos que se producen a partir de material en el cual no hay ninguna prueba de que estén compuestos por partículas que tienen las características morfológicas de los retrovirus, menos aún de las partículas purificadas, que puedan ser utilizados como test para un único retrovirus “VIH”, cuya existencia nadie demostró.