DESCUBRA SI ESTÁ A FAVOR DE DUESBERG O DEL GRUPO DE PERTH RESPECTO A LA CUESTIÓN DEL AISLAMIENTO

CLAUS JENSEN

TRADUCIDO POR EL TIG


Si se quiere demostrar que alguien halló una nueva raza de perros, se debe demostrar que en efecto se tiene algo que corresponde a la definición de perro: cuatro patas, una cola, dos ojos, etc. Puesto que no se logran ver los retrovirus, se necesita una imagen de éstos al microscopio electrónico.

Puesto que hay muchas cosas que se parecen a un perro, pero no son un perro, la imagen en sí misma no es suficiente. Lo mismo ocurre con aquello que se piensa que es un retrovirus. Se deberán hacer ciertas pruebas para comprobar que el retrovirus es “retro” (es decir, capaz de llevar a cabo la transcripción inversa), y que es un virus (es decir, una partícula infecciosa y auto-replicante).

Sucedería lo mismo si se “aislase” a un perro, pero en la mezcla que se denomina aislamiento hubiese cientos de cosas que pertenecen a otros animales, como si fuera un zoológico. Si se tomara al azar una pata o una cola, ¿cómo se sabe si pertenece a un perro y no, digamos, a un zorro? Ocurre lo mismo con las supuestas “proteínas del VIH”. La primera cosa que se debe conocer es si se tiene un retrovirus verdadero, y luego se debe asegurarse que las diferentes proteínas que se piensa que son parte del virus realmente no procedan de otra cosa.

Fundamentalmente, es esto.

Lo que dirán aquellos que creen en el virus es que todos los retrovirus tienen secuencias genéticas diferentes de todas las otras cosas, por lo tanto cuando se encuentra una secuencia de este tipo no se necesita encontrar la partícula del virus infeccioso propiamente dicha para saber si se halla presente.

Esto sería lo mismo que decir que se conoce como está hecha la oreja de un perro, por eso simplemente si se puede encontrar una cosa que se parece claramente a la oreja de un perro, pero de un tipo nunca antes visto, se sabe que se encontró una nueva raza de perros, no un zorro o un lobo, sino un perro, y que la entera criatura se encuentra en algún lugar allí afuera, aunque nunca no se la haya visto.

Si se traga esto, se está del lado de Duesberg, pero si no se está convencido completamente, uno está del lado del Grupo de Perth.

A este punto, todos los aspectos técnicos respecto a cómo hacen los virólogos precisamente para lograr la purificación, etc., en gran parte es irrelevante, aunque podría volverse importante si se afirmara que todo el perro fue aislado y fotografiado con éxito. Sin embargo, generalmente no se trata de afirmar eso.