PRUEBAS REALIZADAS PARA DETECTAR LAS PROTEÍNAS ESPECÍFICAS DEL VIH EN RATONES ALBINOS THEILLER QUE POR LO DEMÁS SON SERONEGATIVOS DE ACUERDO AL WESTERN BLOT

(Extractos)

Tanzanian Journal of Natural and Applied Sciences (TnJONAS), Diciembre del 2010, Volumen 1, 2da. Edición. ISSN 1821-7249

C. I. A. Kabati, H. Chande, H. B. Maurice, G. Fatima.

http://www.sjut.ac.tz/sjut_journals/journal2.php

El Western blot (WB) es una técnica de laboratorio general para visualizar cada una de las reacciones entre proteínas y anticuerpos (bandas). Entonces si realmente existieran las proteínas del VIH, y si los anticuerpos del VIH realmente fueran específicos, se podría pensar que el hecho de que apareciera sólo una banda sería prueba de que el VIH está presente. Sin embargo, de acuerdo con los especialistas, no es así, pues se necesita más de una. Pero incluso si una o dos bandas no son suficientes para diagnosticar la infección por el VIH, es intrigante que aún deba haber un motivo por el cual están ahí. De hecho, la explicación que dan todos los especialistas en el VIH de los Western blot “no infectados” es que se trata de reacciones cruzadas. Sin embargo, si una o dos bandas en el WB pueden ser causadas por anticuerpos que no son contra el VIH y que causan reacciones cruzadas, ¿por qué no podrían tres, cuatro, cinco o todas las diez bandas ser causadas por anticuerpos que causan reacciones cruzadas y que no son contra el VIH?

En todo el mundo se considera que diferentes combinaciones de dos, tres o cuatro bandas de las posibles diez bandas son prueba de infección. En África se necesitan sólo dos, es decir, proteínas de la envoltura sin gag o pol para demostrar la infección por el VIH (criterio de la Organización mundial de la salud, WHO por sus siglas en inglés). De acuerdo con las reglas de la FDA norteamericana y de la Cruz Roja, se necesitan tres bandas. Por consiguiente concluimos que las proteínas de de los anticuerpos del VIH en una prueba de anticuerpos del Western blot positiva no son específicas. Estos hallazgos se asemejan a los que obtuvieron Kion y Hoffmann (n.d.t.: véase http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1909456, cuyos resultados “sorprendentes” según Claus Jensen no sólo corroboran el estudio de Tanzania, sino que incluyen a la p24 entre los antígenos del “VIH” que causan reacciones cruzadas).