NOTA FINAL DEL LIBRO "ENVENENANDO A NUESTROS NIÑOS" ("POISONING OUR CHILDREN")

Por Anthony Brink

Él era un experto excepcional en medicina. Allí, desde el punto de vista científico, él era el único funcionario  de las SS de calidad. Para mí, valía la pena hablar con él. Era un ideólogo, en cuerpo y alma. Nunca mostraba ninguna emoción; no demostraba odio ni fanatismo… y como de todos modos los judíos iban a morir, pensó que no existían objeciones para usarlos antes como cobayas.

Hans Münch, absuelto en el juicio a los médicos de Auschwitz en Cracovia, Polonia, el 22 de Diciembre de 1947, refiriéndose a Josef Mengele, su colega fugitivo

El 24 de Febrero de 2005, el Servicio de Salud americano publicó sus recomendaciones actualizadas para el uso de fármacos antiretrovirales para la salud materna en las mujeres embarazadas infectadas por el VIH-1, y las iniciativas para reducir la transmisión perinatal del VIH-1 en los Estados Unidos. Las recomendaciones fueron formuladas por una pandilla de médicos del Sida, cuyo "Secretario ejecutivo" y probable autor principal, era Lynne Mofenson, una destacada apologista de la administración del AZT a las mujeres embarazadas. Las recomendaciones básicamente repiten las pautas del WHO – en realidad, Mofenson asesoró en su confección. El sólo leerlas nos hace recordar a Münch cuando habla de Mengele: llama la atención la firmeza de los médicos del Sida, su implacabilidad, su determinación absoluta en hacer lo que creen que debe ser hecho por esa gente que tiene la sangre mala. La mayor parte de ellos es gente de color. Y sin tener en cuenta el costo humano.

Las Recomendaciones afirman que "el embarazo no es una razón válida para postergar la terapia habitual" (AZT y fármacos similares), no obstante el hecho que el AZT sigue siendo clasificado por la FDA como un fármaco de clase "C", lo que significa que aún no se conocen los efectos dañinos potenciales del fármaco en el niño que todavía no ha nacido, tal como las recomendaciones lo reconocen explícitamente: "Aún no se encuentran disponibles las conclusiones para afrontar muchas de estas consideraciones (el potencial de provocar efectos adversos a corto o a largo plazo en los fetos y los recién nacidos). Pero en los últimos años apareció información sobre pruebas más que suficientes de que el AZT puede ser profundamente dañino, a veces mortal, en los niños que aún no han nacido y en los recién nacidos. Los médicos en sus recomendaciones tratan este punto de los dientes para afuera, advirtiendo que: Las informaciones incluídas en estas pautas pueden no representar la autorización por parte del Departamento para los Alimentos y los Fármacos (FDA), o una etiqueta aprobada para el producto específico o las indicaciones en cuestión. Específicamente, los términos "seguro" y "eficaz" puede que no equivalgan a las pautas legales definidas por el FDA para la aprobación de los productos.

En vista de esto, las recomendaciones expresan: El ofrecimiento de la terapia antiretroviral a las mujeres infectadas por el HIV-1 durante el embarazo… debería estar acompañado por un debate acerca de los… riesgos a corto y largo plazo de semejante terapia para las mujeres infectadas y sus bebés.

En otras palabras, los médicos del Sida deberían explicar a las madres preocupadas que llevan dentro de su vientre a sus bebés, que están tragando sustancias quimioterapéuticas extremadamente tóxicas que podrían matar o dañar gravemente física y neurológicamente a sus niños de por vida en un modo que no será necesariamente obvio a nivel clínico. Por supuesto que ellos realmente nunca explican esto.

Una muestra sorprendente del pésimo nivel de pericia profesional de los médicos que formulan las recomendaciones se halla en el hecho de que ellos proceden de acuerdo a una falacia que ya lleva diez años, que fue completamente desacreditada en la prensa científica, acerca de "la patogenesis del HIV-1", e ignoran completamente el cambio total a nivel oficial del enfoque terapéutico "ataca temprano, ataca duramente" anunciado el 5 de Enero de 2001 por el Ministerio de la Salud y Servicios Humanos norteamericano.

Entonces, he aquí que tenemos las recomendaciones que afirman que  han habido avances considerables en la comprensión de la patogénesis de la infección del VIH-1 y en el tratamiento y la supervisión de los sujetos afectados por la enfermedad del VIH-1. Estos avances tuvieron como consecuencia cambios en la terapia antiretroviral habitual frente al VIH-1. Ahora se recomiendan prescripciones de fármacos combinados más agresivos que suprimen mayormente la replicación viral.

Estas afirmaciones se refieren al nuevo modelo de la patogénesis del VIH de Ho, Wei y Shaw, propuesto a mediados de los años noventa, según el cual el VIH no es un virus lento (un lentivirus) como se había supuesto durante los diez años precedentes, si no que es un virus que prolifera rápidamente al que se puede derrotar mejor a través del tratamiento farmacológico agresivo con los ARV. La nueva "comprensión" fue casi inmediatamente considerada por los mismos expertos del Sida como un disparate (dejando en su lugar un vacio teórico), aunque pasaran cinco años antes de que el enfoque terapéutico "agresivo" basado sobre esta comprensión fuese reconsiderado y abandonado.

Las Recomendaciones señalan en su carátula que "se enfatiza que los conceptos pertinentes al manejo del VIH progresan rápidamente".  Así es, pero están progresando en la dirección contraria a la que los médicos del Sida sugieren en sus recomendaciones. El último desarrollo en esta dirección opuesta aparece en el anteproyecto de las pautas revisadas de la Asociación del VIH británica publicadas el 26 de Abril de 2005. Las pautas del BHIVA, formuladas por Brian Gazzard, médico del SIDA británico y Profesor de primer nivel, advierten que dado que las pruebas se acumulan en relación al hecho de que el AZT (zidovudina, Retrovir) está relacionado con lipoatropia [agotamiento – wasting -, debido a la toxicidad mitocondrial del fármaco], las pautas se alejan de la recomendación firme de la prescripción que incluye el AZT como parte de un eje nucleosídico.

Tardieu y colaboradores, del Grupo Pediátrico Francés de Estudio de la Infección del VIH (Blanche, Barret y colaboradores) informó ese mismo mes en el American Journal of Neuroradiology (26(4):695-701) que

La disfunción mitocondrial ha sido notada en los niños negativos al VIH que estuvieron expuestos a la zidovudina en el momento del nacimiento, un fármaco que se utiliza frecuentemente en las madres positivas al VIH durante el embarazo. El próposito de este estudio era el de determinar la incidencia de las conclusiones de la utilización de la imagen MR cerebral en los niños no infectados por el VIH que estuvieron expuestos a la zidovudina y que presentan síntomas neurológicos inexplicables. … Las imágenes observadas en los niños con disfunción mitocondrial inducida por los antiretrovirales son similares a las que se observan en las enfermedades mitocondriales congénitas.

Como Brinkman explicó hace años en el Lancet (25 de Septiembre de 1999; 354(9184):1112-5), "el AZT y los fármacos relacionados son mucho más tóxicos de lo que pensábamos anteriormente. … La capa de células que acumulan grasa que se encuentra justo por debajo de la piel, que se consume… está llena de mitocondrios [orgánulos intracelulares importantísimos para el metabolismo energético]… otros efectos colaterales comunes del (AZT y los fármacos relacionados son) daño a nivel nervioso y muscular, pancreatitis y reducida producción de células sanguíneas… todos estos trastornos se asemejan a los que provocan las enfermedades mitocondriales heredadas.

A pesar de esto, los médicos del Sida norteamericanos recomiendan firmemente en sus nuevas recomendaciones el hecho de que en los "sectores de bajos recursos" como Sudáfrica se debería incorporar la quimioprofilaxis del ZDV (AZT) en la prescripción antiretroviral. Lo que significa que las mujeres embarazadas lo deben tragar sin tener en cuenta el hecho de que se demostró que el ZDV las envenena a ellas y a sus niños.

El 28 de Octubre de 2005 recibimos finalmente la respuesta del Profesor Peter Eagles, presidente del MCC (fechado cinco semanas antes) a toda nuestras cartas. Dijo que no había absolutamente nada de que preocuparse. Su documentación no demostró que los riesgos potenciales de efectos adversos de los agentes antiretrovirales en cuestión son mayores, más graves o de más largo alcance que los riesgos de las complicaciones derivadas de la infección del VIH y su efecto adverso en la vida de los bebés y de los niños. La información que se dió a conocer posteriormente a la resolución del Consejo para el Control de las Medicinas (MCC) del 2 de Julio de 2004, no ha cambiado el análisis general respecto al riesgo de  infección provocado por el VIH-1 comparado con los efectos adversos de los agentes antiretrovirales en el PMTCT. (Por ejemplo, se pueden consultar las pautas frecuentemente revisadas incluídas en el sitio "Aidsinfo").

Estas son la recomendaciones que fueron discutidas más arriba. El "experto" anónimo del MCC que fue designado para estudiar nuestra "documentación" ha tomado medidas refiriéndose simplemente a los norteamericanos.

Unos pocos días después, el 3 de Noviembre, AIDSmap News resumió el artículo más reciente acerca del daño que causan los fármacos del SIDA a los niños que aún no han nacido: ¿La exposición a la terapia antiretroviral afecta al crecimiento en los primeros 18 meses de vida de los niños no infectados nacidos de mujeres infectadas por el VIH? Señalado por el Estudio de Colaboración Europeo en el Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes (40 (3):364-370):

Los niños nacidos de mujeres positivas al VIH que siguen el tratamiento antiretroviral (ART) durante el embarazo, son llamativamente más pequeños en cuanto se refiere a altura, peso y circunferencia de la cabeza comparados con los niños nacidos de mujeres VIH-positivas que no toman ART, o que siguen la monoterapia, según los resultados de un estudio europeo que examina los efectos de los ART en el crecimiento de los niños no infectados hasta los 18 meses de edad.

Es evidente que tienen problemas para pensar como se debe, como todos los médicos del Sida que creen que se ocupan de un propósito más elevado salvando a los bebés de los gérmenes de sus madres (justamente como los médicos nazis que acometían sus propios própositos con la misma sumisión mística, aunque para hacerlo no se les pagaran los mismos millones en subsidios), el grupo de Estudio de Colaboración Europeo no pudo reconocer que en realidad estaban haciendo algo terrible: al principio, dijeron que el crecimiento retardado "no era posible que, a nivel clínico, fuese importante en esa edad" (dieciocho meses); luego aparentaron que podía serlo, pero que no estaban seguros: "las implicaciones clínicas posteriores a esta conclusión no son claras".

Pero en realidad lo son. "El crecimiento retardado, y particularmente un escaso desarrollo, puede afectar adversamente la calidad de vida de un niño, especialmente una vez que alcanza la adolescencia", señalaron Newell y colaboradores en Pediatrics en Enero de 2003 (111(1):e52-60), afirmando en el artículo que en realidad los fármacos del Sida no detienen el crecimiento – ¡no, las sustancias químicas que matan las células ayudan al crecimiento de los niños!

Esto no es lo que Miller y colaboradores descubrieron e informaron en la misma publicación dos años antes (108(6):1287-96) bajo el título: Factores derivados de la madre y de los niños relacionados con la falta de desarrollo en los niños afectados por el Virus-1 de la Inmunodeficiencia Humana transmitido de la madre al hijo: las perspectivas, estudio multicéntrico P2C2 del Virus de Inmunodeficiencia Humana:

El estudio cohorte incluyó 92 niños infectados por el HIV-1 y 439 niños no infectados … La terapia antiretroviral … se relacionó en modo independiente con la FTT (Falta de desarrollo) en nuestro estudio cohorte …  el ZDV (AZT) especialmente, altera el metabolismo mitocondrial y puede tener efectos directos a nivel nutricional.

Moye y colaboradores informaron sistemáticamente en 1996 en el Journal of Pediatrics (128: 58-67) acerca del efecto del tratamiento de los bebés HIV-positivos con AZT:

En contraste con las observaciones clínicas anecdóticas y con otros estudios que indican que la zidovudina influencia favorablemente los porcentajes de peso y crecimiento, nuestro análisis indica lo contrario… nuestras conclusiones sugieren que debe ser analizada ulteriormente la opinión sostenida por muchos de que el tratamiento antiretroviral mejora el crecimiento de los niños afectados por el VIH.

El problema que los médicos del Sida del Estudio de Colaboración Europeo identifican en lo que están haciendo está subrayado por su informe precedente del 21 de Octubre de 2004 en AIDS (18(15):2009-17): Los fármacos antiretrovirales (ARV) utilizados como profilaxis en la prevención de la transmisión materno-fetal del HIV provocan la disminución de los parámetros hematológicos durante e inmediatamente después de la exposición, y los resultados recientes revelan una inhibición más prolongada de la hematopoiesis hasta al menos los 18 meses (es decir, los  ARVs administrados a las mujeres embarazadas provocan la supresión continuada, probablemente permanente de la médula espinal, y por lo tanto disminuyen la producción de células sanguíneas). En los niños no infectados… la exposición a los ARV (antes del nacimiento se] relacionó con un conteo reducido de neutrófilos hasta los 8 años de edad. … CONCLUSIÓN: Se demostró un efecto considerablemente más duradero de lo que se había pensado precedentemente con respecto a la exposición de los niños no infectados a los ARV.

Otra vez nos encontramos con que los médicos del Sida que suministran fármacos tóxicos afirman que "las implicaciones clínicas no son claras"; sin embargo, es algo elemental para los inmunológos el hecho de que "una disminución de la cantidad de neutrófilos en la sangre… provoca una susceptibilidad aumentada a las infecciones", tal como el  Breve Diccionario Médico Oxford lo señala – explicando que un "neutrófilo es una variedad de granulocito (una clase de glóbulo blanco)… capaz de ingerir y de matar bacterias, que proporciona una defensa importante contra las infecciones". ¿Podría ser éste el motivo por el que se informó en numerosos estudios que los bebés envenenados por el AZT en el útero, y también en algunos casos inmediatamente después del nacimiento, presentan porcentajes más altos de enfermedades graves y de muerte temprana que los bebés no expuestos?

Sin embargo, no preguntéis ésto a los médicos del Sida. Os dirán que es la infección del VIH que está poniéndose en funcionamiento, que sus fármacos tóxicos no fueron lo suficientemente fuertes como para frenarla. Justamente como en el caso de los médicos que solían culpar a esa espiroqueta de la sífilis obstinada y fuerte por el babeo y el hecho de arrastrar de los pies que se presentaban entre los que denominaban casos de G.P.I (parálisis general de los dementes), para los que, desde 1910 hasta bien entrados los años cincuenta, las inyecciones repetidas de arsénico neurotóxico (Salvarsan) simplemente no eran suficientemente fuertes. Y que suministrado a las mujeres embarazadas, no eran suficientemente fuertes para evitar abortos, ceguera, sordera, retardo mental, deformidad facial y de las extremidades y un sin fin de otros defectos de nacimiento y enfermedades.

En Agosto de 2006, el WHO publicó nuevas recomendaciones para el tratamiento de las mujeres embarazadas HIV-positivas que incluían una prescripción "más eficaz" para la prevención de la transmisión vertical del VIH "en sectores de bajos recursos" que una única dosis de nevirapina a la madre y al bebé, es decir AZT desde la semana 28 de embarazo (o a partir de entonces, lo antes posible); durante el trabajo de parto – AZT/3TC más sd (dosis unica-NVP); y luego del parto – AZT/3TC durante siete días para las mujeres y sd-NVP y AZT durante una semana para los bebés.

Las informaciones más elocuentes respecto a los efectos mortales de este tratamiento "más eficaz" llegaron al mes siguiente desde la vecina Botswana. Nos deja átonitos el título del artículo publicado el 12 de Septiembre de 2006 por aidsmap.com cuando señalaba: El programa PMTCT de Botswana es muy exitoso – exceptuando la excesiva mortalidad. (Aidsmap es un sostenedor de la industria farmaceútica que saca un "boletín electrónico periódico para los trabajadores de los servicios sanitarios y las organizaciones a nivel de comunidades de base acerca del tratamiento del VIH en sectores de recursos limitados… que cuenta con el apoyo del… programa de acción positiva de GlaxoSmithKline [un sponsor fundador],… Abbott, Boehringer Ingelheim,… Merck, Roche y Tibotec"). El artículo comenzaba señalando que este "'exceso de mortalidad' entre los bebés expuestos al AZT y al AZT más nevirapina tenía lugar en un país que ha sido la insignia a nivel continental del programa de control del VIH… que se estableció desde 1999… que identificaba y proporcionaba servicios gratis de PMTCT a un porcentaje mucho más alto (alrededor del 85%) de mujeres embarazadas afectadas por el VIH respecto a cualquier otro país (a través de la leche en polvo… en manera virtualmente universal… en Botswana (alrededor del 98% de los bebés incluídos en el estudio de transmisión del VIH fueron alimentados con leche en polvo). … Pero al final, no obstante las informaciones de baja transmisión del VIH… las conclusiones sobre la mortalidad propia de Botswana demuestran que algo no está funcionando. … los resultados muestran que la mortalidad infantil aún está en aumento".

Resumiendo, después de la implementación en Botswana del programa perinatal de largo alcance de AZT y de AZT + nevirapina, el porcentaje de muerte infantil está aumentando. Ello significa que a través del beneficio que comporta el tratamiento están muriendo como nunca más niños africanos que antes. En palabras de Ernest Hemingway: "Fue una cura genial, pero perdimos al paciente".

Un informe del 1 de Mayo de 2007 presentado por Feiterna-Sperling y colaboradores en el Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 45(1):43-51 nos ayudó a explicar el por qué. En un estudio de observación con proyección al futuro con el objetivo de investigar las modificaciones hematológicas durante los 3 primeros meses de vida de los bebés no infectados expuestos al VIH a los que les ha sido suministrada medicación antiretroviral antes y después del nacimiento… Fueron incluídos doscientos veintiún bebés no infectados en modo consecutivo, nacidos de madres HIV-positivas que recibieron medicación antiretroviral durante el embarazo. La profilaxis para evitar la transmisión perinatal comprendía la zidovudina (ZDV) administrada durante el parto en forma intravenosa y 10 días después del nacimiento. … La hemoglobina, en media, era considerablemente más baja en los recién nacidos expuestos a la terapia HAART desde el nacimiento… hasta el día 28. Durante la supervisión, 119 (53,8%) bebés presentaron anemia de nivel 2 o más elevada al menos en una ocasión; 16 (7,2%) recibió una transfusión de glóbulos rojos a los 23 días de vida (tomando un rango que va desde el 1er día hasta los 56 días de vida). Se presentó neutropenia de grado 2 o más elevada en 106 (48,0%) bebés al menos una vez; 8 bebés presentaron infecciones provocadas por estafilococos, y 2 de esas infecciones fueron graves. … La profilaxis de la transmisión antiretroviral está relacionada con una anemia considerable y neutropenia de los bebés no infectados por el VIH durante los 3 primeros meses de vida. La anemia se reveló más profunda en los bebés expuestos a la terapia HAART.

Y el día 7 del mismo mes, la Associated Press difundió un informe bajo el título "Quién hizo críticas debido a la desatención de las pruebas", donde explicaba como aún teniendo delante de los ojos todas las pruebas contra el fármaco, la WHO podía recomendar la administración del AZT a las mujeres embarazadas y a sus bebés del tercer mundo: cuando la Organización Mundial de la Salud desarrolla las pautas "basadas en la evidencia", normalmente se olvida de un ingrediente clave: las pruebas.

Éste es el veredicto derivado de un estudio publicado el Martes por The Lancet [de Oxman y cols.] en su sitio. … "Éste es un evento bastante revolucionario, que mueve la tierra", declaró el Dr. Richard Horton, editor del Lancet, que no estaba involucrado en la investigación para la realización del artículo. "Socava el objetivo mismo de la WHO". … El Dr. Tikki Pang, director de la política de investigación de la WHO, dijo que algunos de sus colegas de la WHO estaban indignados por el estudio del Lancet, pero reconoció que la crítica tenía valor, y explicó que a veces,  presiones como la falta de tiempo, de información y de dinero comprometían el trabajo de la WHO. "Sabemos que nuestra credibilidad está en juego", dijo Pang, "y ahora nos organizaremos". También los funcionarios de la WHO notaron que, en muchos casos, simplemente no existían las pruebas. Oxman dijo que "La gente de la WHO tiene buenas intenciones. El problema es que no bastan las buenas intenciones y las teorías versosímiles".

El 12 de Septiembre de 2008, Ekouvi y cols. (incluyendo a Francois Dabis y Stephane Blanche) informaron en AIDS (22(14:1815-20) que la suministración de AZT y del análogo 3TC a las mujeres africanas durante el embarazo, como también en un cohorte posterior en el que se utilizó la nevirapina, se relacionó con LBW (nacimiento de bebés con bajo peso): "La frecuencia de LBW fue del 22,3% en el grupo HAART y del 12,4% en el grupo PMTCT", según informaron. El siete por ciento de los bebés que participaban en el estudio murieron durante el primer año del estudio, pero a diferencia de lo que muchas otras conclusiones demostraron, los investigadores no establecieron ninguna conexión entre la exposición al fármaco tóxico en el útero y la mortalidad infantil. Ni siquiera se molestaron por las implicaciones clínicas del nacimiento de bebés con bajo peso, es decir, con escaso desarrollo, gracias a la exposición prenatal a un fármaco que envenena a las células - lo cual fue resumido en Junio por Hernández y Mericq en Best Practice & Research Clinical Endocrinology & Metabolism (22(3):463-76): "Los niños que nacieron con bajo peso en relación a las semanas de gestación (SGA) se hallan expuestos a sufrir un riesgo mayor de morbilidad perinatal, mortalidad y enfermedades crónicas en su vida posterior". En la misma edición de la revista (p 477-488), en el artículo Efectos sobre el desarrollo intelectual a largo plazo del nacimiento de bebés con bajo peso en relación con las semanas de gestación (Effects of being born small for gestational age on long-term intellectual performance), Lundgren y Tuvemo añadieron:

Se relacionó repetidamente el tamaño de los bebés al momento del nacimiento con un aumento del riesgo de morbosidad cardiovascular y mortalidad en su vida posterior. Sin embargo, existen pruebas en aumento que indican que existe una relación entre el nacimiento de bebés con bajo peso respecto a las semanas de gestación (SGA) y un riesgo incrementado de inteligencia inferior a la norma, actividad escolar insuficiente, menor participación en actividades sociales y problemas de comportamiento, en comparación con los sujetos que nacen con las semanas de gestación adecuadas.

El 6 de Octubre de 2008 el profesor Luc Montagnier del Instituto Pasteur de Paris ganó el Premio Nobel de Medicina por la declaración que hizo en 1983 en la revista Science de haber descubierto el "VIH". En el mismo año en que fue declarado el experto de Sida más santificado del mundo, publicó el libro Les combats de la vie: Mieux que guérir, prévenir (La lucha por la vida, prevenir es mejor que curar), donde advirtió que el AZT es dañino tanto para los bebés aun no nacidos como para los recién nacidos. He aquí la traducción de sus palabras:

un aspecto que ha sido ocultado completamente por la medicina especializada, y sobre lo cual la enseñanza de la medicina debería comenzar a trabajar seriamente [es el hecho que] los tratamientos antivirales para combatir el Sida… también afectan a la polimerasa del ADN mitocondrial… Lo que afecta al ADN celular o mitocondrial es el efecto indeseado de los tratamientos antirretrovirales y de la quimioterapia en general, de cualquier tratamiento. Se puede decir lo mismo acerca de los fármacos contra el cáncer. Las quimioterapias contundentes contra el cáncer o el Sida causan sistemáticamente stress oxidativo.

Montagnier expresó que exponer a los bebés al AZT antes y después del nacimiento era una práctica médica que pertenecía al pasado:

Hasta el final de los años noventa tratamos a la madre con AZT antes y durante el parto para prevenir la transmisión materno-fetal del Sida. Este tratamiento también se le daba al bebé apenas nacido. Ahora empleamos otros productos. Pero en ese momento, como miembro del Consejo Nacional de Sida, planteé la cuestión alertando a mis colegas acerca del problema del AZT, es decir, su interferencia con el ADN mitocondrial y sus efectos potenciales a largo plazo en los bebés. Imaginemos que más tarde esos bebés tienen hijas (las mitocondrias son transmitidas por la madre); ¿será normal esa reserva mitocondrial de las hijas? No lo sabemos. Los efectos de esta clase de tratamiento fácilmente podrían saltar generaciones, así como más tarde el dietilestilbestrol causó cánceres de ovario, infertilidad y malformaciones en las hijas de las madres tratadas con el mismo. La quimioterapia con AZT no es inocua, y planteo esto a las personas que monitorean a estos bebés toda su vida. Normalmente sería necesario monitorear también a la siguiente generación... ¿Esta directriz que logré imponer sigue siendo respetada? Me temo que no.

Pero los efectos nocivos de la toxicidad mitocondrial del AZT mencionados por Montagnier no eran solo potenciales en la generación siguiente, sino que fueron inmediatos.

Nicole Baillieu, una investigadora del Departamento de Fisioterapia de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Witwatersrand, y la Dra. Joanne Potterton, una conferencista que trabaja en el mismo lugar, publicaron el siguiente informe en la edición de Septiembre de 2008 del Journal of Neurologic Physical Therapy (32(3):118-21): "El nivel de atraso en el desarrollo del lenguaje, sistema locomotor y cognitivo de los bebés VIH-positivos" (The extent of delay of language, motor, and cognitive development in HIV-positive infants), donde se demostró que "el 97,5% de la muestra" presentaba

un desempeño menor de lo esperado en lo que se refiere al aparato locomotor y a la edad cognitiva... El ochenta y cinco por ciento... presentó un retraso locomotor enorme, que fue la habilidad más afectada de manera adversa. La habilidad en el manejo del lenguaje fue analizada de manera descriptiva y reveló un retraso del 82,5% en el manejo global del lenguaje en los niños

La muestra incluía

Cuarenta niños VIH-positivos, que no fueron tratados con el antiretrovirus [sic], con edades comprendidas entre los 18 y los 30 meses que acudían la clínica para el tratamiento del VIH pediátrico denominada Harriet Shezi en el Hospital Chris hani Baragwanath en Johanesburgo.

Los autores no informaron si a las madres de los "niños no tratados con el antirretrovirus" se les había administrado AZT durante sus embarazos. Pero dado que el daño cerebral que se presentó coincidía precisamente con el que Blanche, Barret y otros presentaron en su informe, quienes determinaron que había sido causado de modo inequívoco por el AZT (con o sin el análogo 3TC), es seguro que les fue administrado.

Es más, en el Cuarto Congreso Sudafricano sobre Sida celebrado en Durban en Abril de 2009, Potterton presentó un resumen de sus hallazgos acerca de los beneficios limitados de un "programa básico de estimulación a domicilio" en Soweto para el "desarrollo locomotor y cognitivo de niños VIH-positivos de menos de 30 meses de edad". Cuando presentó el informe relatando cómo esos niños de color estaban sufriendo de

retraso del desarrollo, incapacidad de alcanzar hitos de desarrollo... deterioro de capacidades intelectuales... cuadriparesis espástica (rigidez espástica de las extremidades que a menudo está acompañada por dificultad para tragar y convulsiones), postura distónica (movimientos anormales o "bloqueados") y regresión en lo que se refiere a hitos locomotores

ella habría podido estar describiendo a los niños VIH-negativos investigados por Blanche, Barret y sus colegas, quienes, de acuerdo a lo que ellos hallaron inequivocablemente, sufrieron de daño cerebral provocado por el AZT o AZT+3TC (véase el apéndice de "Envenenando a nuestros niños").

Lógicamente, Potterton culpó al virus en vez de culpar al fármaco: "Los niños sudafricanos que están infectados por el VIH se hallan a riesgo de sufrir retraso cognitivo y locomotor grave". Como también lo hicieron los autores de seis estudios analizados por Abubaker y cols. tres meses antes. En el estudio denominado "El VIH en pediatría y desarrollo neuronal en África sub-sahariana: un análisis sistemático" (Pediatric HIV and neurodevelopment in sub-Saharan Africa: a systematic review) publicado en Tropical Medicine and International Health (13(7):880-7) hallaron lo siguiente:

Se observó un retraso sistemático del desarrollo locomotor en la infancia…un nivel grave de discapacidad. A los 18 meses de vida se individuó retraso mental moderado... El retraso en el uso de la palabra no apareció hasta los 24 meses de edad.

¿Cuál es la "CONCLUSIÓN" de ellos?

Aunque se demostró que el VIH afectó todas las esferas del funcionamiento de un niño, el desarrollo locomotor es el más evidente en términos de gravedad, aparición temprana, y persistencia en todos los grupos de edad.

Haciendo caso omiso de la literatura de investigación que identifica al AZT y a los fármacos semejantes como la causa "confirmada" de daño cerebral permanente, retraso mental y daño físico que deja lisiada a la gente , entre otros males graves, no se le ocurrió a ningún autor implicar a los fármacos tóxicos en los daños neurológicos que refirieron.

Volviendo a Sudáfrica, hallamos la misma miopía en un taller denominado "El bebé expuesto al VIH pero no infectado", que tuvo lugar del 3 al 5 de Noviembre de 2009 en la Universidad de Stellenbosch, organizado por el Instituto Peter Wall de estudios avanzados y la Universidad de British Columbia de Canadá, en colaboración con el Instituto Stellenbosch de estudios avanzados. El subtítulo de la conferencia señalaba el problema que se iba a abordar: "¿Cómo se puede explicar el exceso de morbilidad y mortalidad? "Llegan también las malas noticias". Por consiguiente, el objetivo de la conferencia era el de concebir un estudio para determinar por qué

los bebés expuestos al VIH pero no infectados (HEU) por sus madres se hallan ante un mayor riesgo de sufrir problemas de salud y desarrollo durante el primer año de vida, [y] el otro objetivo era el de identificar por qué los bebés HEU sufren de tantas enfermedades durante el primer año de vida.

Pero no se trata de cualesquiera bebés, sino de aquellos expuestos a los antirretrovirales:

los bebés de Sudáfrica… que nacieron de madres infectadas por el VIH [a quienes se ha sometido] a programas eficaces de prevención de la transmisión materno-fetal.

El taller prometía

debatir las múltiples dimensiones de este problema para intentar planear un estudio que explique este fenómeno peculiar. Los factores que contribuyen potencialmente a la aparición de este problema son la pobreza, malnutrición, falta de acceso a la asistencia sanitaria y exposición a factores ambientales adversos y/o enfermedades infecciosas contagiosas.

Ningún experto que participó en el taller sugirió que la agresión toxicológica grave provocada por el AZT y la exposición a antirretrovirales similares a que fueron sometidos los bebés en el útero y después del nacimiento podría ser la causa del "por qué los bebés HEU sufren de tantas enfermedades durante el primer año de vida". Y ni siquiera los movió una pista dada en el taller denominado "Introducción":

Es claro que la susceptibilidad a cualquier enfermedad tiene muchas facetas, e incluye, entre otros factores, la herencia genética, las exposiciones ambientales (toxinas, contaminación, microbios), alimentación y condiciones psico-sociales. Se llevaron a cabo varios estudios en los países en vías de desarrollo con el objetivo de identificar los factores que ponían a los niños a riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el VIH, pero ninguno identificó [los factores implicados en] las enfermedades graves en aquellos bebés que no están afectados (HEU).

Y respecto a la "exposición" a toxinas, es difícil imaginar a una toxina más evidentemente peligrosa y dañina para los bebés que un veneno celular que originalmente fue desarrollado deliberadamente y sintetizado para matar células humanas, que se vende en envases que contienen 25 mg, que es una cantidad pequeñísima, para ser usado en la investigación, y que muestran una calavera con dos tibias cruzadas sobre fondo naranja para advertir que representa un riesgo químico tóxico mortal,

TÓXICO: Tóxico por inhalación, en contacto con la piel y por ingestión. órgano(s) diana: sangre y médula ósea. En caso de accidente o ante sensación de malestar, acúdase al médico de forma inmediata (mostrar la etiqueta siempre que sea posible). Llevar una vestimenta de protección adecuada.

Una de las participantes en el taller del taller era Louise Kuhn, quien en Julio de 2000 había presentado un estudio de diez años en el Journal of Infectious Diseases (182(1):104-11), "La progresión hacia la enfermedad y los procesos virales tempranos en los niños infectados por el virus de inmunodeficiencia humana expuestos a la zidovudina durante el periodo prenatal y perinatal" (Disease progression and early viral dynamics in human immunodeficiency virus-infected children exposed to zidovudine during prenatal and perinatal periods) donde ella demostró (tal como Reuters Health resumió) lo siguiente:

De los niños infectados que no recibieron ART antes del diagnóstico de Sida, el 44% desarrolló Sida o murió antes de los 12 meses de vida cuando se los expuso a la zidovudina prenatal o perinatal. Sin embargo, de los bebés infectados por el VIH que no habían sido expuestos a la profilaxis con la zidovudina, el porcentaje de muerte o de progresión al Sida fue solo del 24% ... La exposición a la zidovudina antes del nacimiento o a nivel perinatal demostró que acelera la progresión a las enfermedades en los bebés infectados por el VIH.

Justamente como también lo refirieron otros investigadores que trabajan de forma independiente. Pero parece que Kuhn lo había olvidado cuando tuvo lugar el taller en Stellenbosch.

Puede que haya sido el vino que tomó. O tal vez sea porque si se construye una carrera investigando y promocionando una intervención médica determinada, es difícil encarar la realidad de que esa intervención médica determinada con la cual mediante la investigación y la promoción cierta gente se construye sus carreras en realidad es monstruosamente dañina, mientras que durante todo el tiempo habían imaginado estar del lado de los ángeles, salvando la vida de los bebés. Es lógico.

Que el AZT y los fármacos semejantes, puesto que son extraordinariamente tóxicos, hacen enfermar muchísimo a los bebés es algo obvio e imposible de pasar por alto, un hecho simple a la vista de todos, pero que pasa desapercibido ante los expertos pues es demasiado horrible para que se lo pueda aceptar.

El 1 de Junio de 2009, Smith y cols. – incluyendo a Kuhn – publicaron en AIDS 23(9):1097-107 "Síndrome inflamatoria de reconstitución inmunológica de bebés sudafricanos infectados por el VIH que iniciaron tratamiento antirretroviral" (Immune reconstitution inflammatory syndrome among HIV-infected South African infants initiating antiretroviral therapy), donde describieron como de

Los 169 niños infectados por el VIH [de menos de 24 meses de vida] que habían iniciado la HAART … el (21%) desarrolló IRIS después de una media de 16 días … La reacción de Bacille Calmette-Guérin fue algo más común y se presentó en 24-34 de los niños (71%), así como lesiones en la zona de la inyección primaria y/o linfoadenitis axilar ipsilateral acompañada por abscesos. Otras enfermedades IRIS (que no se excluyen mutuamente) comprendían el Mycobacterium tuberculosis (12 casos), pulmonía por citomegalovirus (1 caso), sepsis debida a pulmonía por estreptococos (1 caso), y dermatitis seborreica grave (1 caso). ... CONCLUSIÓN: Los bebés y niños pequeños con enfermedad por VIH avanzada que iniciaban la HAART se hallaban ante un riesgo de desarrollar IRIS, lo que causaba una morbilidad adicional y podía perjudicar la respuesta virológica al tratamiento antirretroviral.

Es decir, los niños a quienes se les proporciona antirretrovirales están destinados a enfermarse gravemente y morir a causa de estos fármacos – lo que es previsible considerando la toxicidad que presentan, pero no se debe mencionar esto pues de lo contrario lo que sucederá es que comenzarán a llamaros negacionistas del Sida.